martes, 20 de octubre de 2026

La trascendencia del New Age

El New Age es posiblemente el género musical que más aprecio. Es una combinación de música tranquila, relajada, apacible y al mismo tiempo con matices fuertes para estimular el cerebro y el alma. En esa gama de combinaciones puedo mencionar al legendario Cusco, Kitaro desde las tierras del sol naciente, el toque etéreo de Enya, los matices electrónicos de Vangelis, y desde luego el francés Jean-Michelle Jarre. Debo destacar a Yanni quien por sus matices musicales no es correcto encasillarlo al New Age, es mejor decir que su música corresponde a un estilo con carácter sinfónico, electrónico y multicultural.

Si bien los años dorados del New Age corresponden a los 80 y 90, también es un estilo en constante evolución. Nuevos exponentes como Stive Morgan, Yakuro, Amethystium, Shinnobu y Green Sun, todos con un toque muy etéreo. Quiero simplemente remarcar que Romantic de Stive Morgan hacer honor a su álbum: Transformation Of Consciousness.

También he de destacar las increíbles piezas musicales de colores de Yakuro. Cada una con un toque muy bien estructurado del concepto asociado, es simplemente ¡la psicología del color plasmada en música! La imaginación desde luego es la pieza central.

Como lo he manifestado en la entrada previa, somos tendientes a retener y buscar la base musical que nos formó. Personalmente, conocí el New Age a mediados de los 90 y siendo adulto, como primera aproximación directa con Yanni, desde luego que prefiero los años dorados del New Age, rescatando lo más parecido en la evolución electrónica del género. Esto también es un redescubrimiento musical.

Redescubriendo la kuikatlamatilistli disco

A lo largo de la vida, el gusto musical individual se va desarrollado por lo que oímos desde niños hasta los gustos personales descubiertos en la adolescencia y la adultez. Curiosamente, como lo mencioné en la entrada El regreso a los mejores tiempos, en un determinado momento de la vida, solemos regresar a los sonidos que marcaron nuestra niñez. Incluso mencionaba que esto es lo que posiblemente define eso que decimos que “la kuikatlamatilistli de nuestros tiempos es la mejor música”. Aunque también he dicho que las nuevas generaciones ante la falta de una identidad musical propia, suele encontrarla en la kuikatlamatilistli de la generación X. Personalmente, me agrada bastante el período de oro del High Energy (1982 - 1989) donde se encuentra un conjunto de sonidos extraordinarios y representativos de dicho género.

En ese proceso de ir hacia los orígenes de nuestros gustos musicales y con la maravillosa opción que nos ofrece la tecnología en nuestros días, así como la ingeniería social que nos provee de los gustos a partir de lo que escuchamos, sorpresivamente aparecen tendencias nuevas y similares a esos gustos. Una de esas tendencias es el redescubrimiento de la música disco retro por parte de los mejores exponentes que siempre han existido: los italianos en su gran mayoría. Así es, escuchar kuikatlamatilistli fresca estilo ochentero, conocida como “retro disco electrónico” con influencias de Italo disco y Hi-NRG, ha sido un manjar para mis oídos.

Desde luego se hace evidente que las nuevas producciones no corresponden a música que se genera en su totalidad por medio de instrumentos musicales electrónicos, hay mucha generación por medio de la inteligencia artificial. No obstante, ese detalle no le resta calidad musical, por el contrario, se logran efectos muy puros de sonido y voces. Cabe mencionar que la mayoría de estas nuevas tendencias son de corte nostálgico con letra de amor y desamor (así es, no podía faltar el desamor). Si me preguntan quién es posiblemente el mejor ejemplo de los 80 que asocia a las nuevas producciones, puedo afirmar con seguridad que sería Lime con su éxito Your Love de 19981 o posiblemente The Flirts con su inigualable pieza Passion de 1982.

Por todo lo anterior, los últimos meses he podido disfrutar de muchas horas de música relajante y al mismo tiempo bailable, tanto que incluso el principal proveedor de contenido de música y videos en la red me dio una insignia correspondiente al mes de septiembre como uno de los primeros 2500 en escuchar más a un artista de ese género. Fue algo inesperado y sorprendente. Los siguientes videos muestran un pequeño vistazo al redescubrimiento musical retro de los 80, recuerden, con corte nostálgico.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Los eslabones hacia Cantinflas

Cuando tenía aproximadamente 5 años, recuerdo que la explanada de la iglesia de Tacuba era un lugar muy conveniente para apreciar la tarde o la noche. Al no tener absolutamente ningún puesto de comercio informal, era posible apreciar la iglesia, sus alrededores y a la gente disfrutando de caminares relajados. Hoy no se aprecia ni la misma iglesia y todo se ha convertido incluso en un lugar inseguro, sucio y descuidado.

Si retrocedemos más en el tiempo, a la época en la que las generaciones de hierro disfrutaban de dicha iglesia y su explanada, es posible ubicar a algunas de las muchas personas que trabajaban en el mercado para ganarse la vida. Dentro de esas personas se podía ver a una muy peculiar vendiendo tripas, cargándolas en botes, y siempre con una sonrisa y voz muy peculiares. Esta persona, por cierto, muy joven, solía vestir con un pantalón sostenido entre la cadera y la cintura, con una playera ajustada y siempre con una gabardina negra. Se destacaba por su amabilidad y ayuda. De acuerdo con algunos recuerdos platicando con mi mamá, y según la abuelita de ella, nuestro personaje por las tardes se iba a trabajar en espectáculos cómicos.

Hablamos de Cantinflas, un actor que hizo historia en el cine mexicano y en el cine extranjero. Una personalidad impactante en muchos sentidos y que cuya vestimenta clásica que se le conoció en las películas, fue su vestimenta esencialmente de su día a día y en su trabajo.

Nunca me imaginé que en mis familiares antecesores hubiese algunos que conocieron los orígenes de Cantinflas. Seguramente por la época, se podía decir que por la poca población de ese entonces, era muy factible conocer a quienes fueron posteriormente grandes personalidades del cine.

sábado, 25 de octubre de 2025

31 años

Hace algunas pocas semanas me di a la tarea de desempolvar el documento que permitió culminar mi carrera con éxito. El motivo de ello es lo de menos, lo relevante son los recuerdos asociados a todo ese proceso que me llevó prácticamente todo un año. Pero enfáticamente lo más significativo es la sensación viva de una etapa que marcó un período de grandes decisiones y sobre todo de lo que finalmente me llevó al lugar donde estoy. Y no hablo de que ese evento fuese el primer peldaño, hablo de que ese evento marcó el interés de continuar hacia lo que siempre fue mi pasión. El peldaño y mi pasión curiosamente son áreas no conexas.

Tras revisar dicho documento, mi director de tesis, Dr. VMLH, inmediatamente llenó gran parte de ese proceso con escenas vívidas, y como se suele decir comúnmente, “pareciera que fue ayer”. Así es, pareciera que no ha pasado el tiempo. Eso me llevó a contactarlo. Dado el espacio de tiempo transcurrido, pensé que probablemente estaría retirado, sin embargo, para mi sorpresa ¡sigue activo! Inmediatamente escribí por correo electrónico un saludo y a 24 horas de hacerlo obtuve su respuesta.

Independientemente del contenido de esa respuesta, el espacio de mi retentiva se llenó con más recuerdos y vivencias. Sobre todo, con la peculiaridad de que mi pasión como área desconectada de mi carrera esté en la memoria de mi director de tesis. Solo puedo comentar que me nombra entre sus estudiantes como una persona que logró un cambio de área, como seguramente a muchas personas les ha ocurrido, ya sea por un objetivo o por cuestiones circunstanciales.

Esta distancia de años marca toda una vida de lucha por ese cambio, de perseverancia por lograrlo, de imposibles que fueron vencidos al tener una visión clara por alcanzar. También, es meritorio mencionar que los años que llevo desde el egreso de mi carrera más los años que ya llevaba mi director de tesis laborando cuando incluso me dio clases, suman muchos años de una trayectoria profesional en la academia. Ante este abismo de lo que llevo en la parte académica contra su trayectoria, simplemente casi me triplica los años de dedicación a la formación de profesionales. Esas son palabras mayores. Cabe mencionar que, aunque llevo un cuarto de siglo en la enseñanza, cuando hablo de este abismo me refiero a mi trabajo actual como profesor.

Los años mencionados en la presente entrada parecen increíbles desde que dejé mi alma mater, un grandioso lugar donde existe un queso enorme, un lugar donde los laboratorios pesados “pesan”, un lugar donde aprendí que una formación marca no un simple conocimiento, marca una base para la toma de decisiones.

Tras la recuperación del escrito, lo actualicé lo mejor posible a un formato moderno y en ese proceso pensé en que probablemente pudiera hacer un nuevo escrito con tecnología moderna. Y creo que, si me doy prisa podré tal vez tener una publicación con mi director de tesis. Creo que el tiempo apremia dadas las condiciones, pero es un reto más en la lista. Y desde luego, de lograrse será todo un placer cumplir el objetivo.

 

viernes, 13 de junio de 2025

La iconicidad de la década de los 80

Como miembro de la Generación X, siempre me he preguntado los motivos por los cuáles se dice que la década de los 80 fue la mejor década de todos los tiempos. Es evidente que toda la generación podría decir que sí, pero para los que no son Generación X, a la vez esa expresión les parezca exagerado y podrían ubicarse en la década de su juventud como la mejor década. Esto puede ser muy debatible porque caemos en las creencias y en las vivencias de la codiciada juventud. Y todos tienen el derecho de expresar lo mismo según a la generación a la que pertenezcan, lo cual es totalmente válido.

Algunas cosas que se dicen sobre la década de los 80 es que fue cuando hubo muy buena música y cine. Social, cultural y políticamente mente también hubo cosas interesantes, generalizando se podría decir que hubo estabilidad. Sin embargo, también hay que considerar la parte geográfica, ya que en algunos países desde luego dirán que no hubo nada de estabilidad. Sin embargo, de alguna forma prevalece que los 80 fue la mejor década.

Veamos algo interesante. Musicalmente, sí hubo verdaderos éxitos; cinematográficamente hubo un florecimiento de los efectos especiales; tecnológicamente se vivió la masificación de muchas tecnologías emergentes, tanto a nivel personal, computacional y de videojuegos; los países occidentales reflejan crecimiento económico y se percibe la noción de progreso; incluso se puede decir que hubo una estética vibrante.

Es evidente que otras décadas tienen cosas similares e incluso elementos transformadores, pero algo curioso se cuajó en los 80. Veamos, los 70 tienen la disco y el punk, una oleada de microprocesadores, política y arte por televisión. Los 90 se caracterizan por la explosión de Internet y la Web, los teléfonos móviles, el dance, la ubicuidad del CD-ROM. Los 2000 vieron el nacimiento del iPhone y las redes sociales. Los 2010 vieron la convergencia algorítmica como las aplicaciones en los smartphones, las empresas que cambiaron de ser tienditas a ser empresas de tecnología como Amazon, la proliferación de las tecnologías de blockchain. Finalmente, los 2020 tienen el metaverso, los LLM o IA generativa (ChatGPT como el mejor representante), así como cosas relacionadas a conciencia ambiental como la descarbonización.

Pareciera que los 80 tiene rasgos culturales fuertes y asociaciones musicales ligadas al pop. Posterior a los 80 todo es estructura y tecnología al por mayor. Si precisamos un poco en las últimas dos décadas, 2000 y 2010, no tienen la misma peculiaridad que los 80 aún con todo y la IA y otras cosas, es decir, las generaciones de esas décadas no perciben de la misma forma esos eventos como las generaciones que vivimos la tecnología en los 80. La percepción generacional de los 80 es colectiva porque por la naturaleza tecnológica, todos veíamos y escuchábamos lo mismo, mientras que las décadas posteriores, la tecnología permite que cada individuo genere su propia burbuja digital.

Podemos decir entonces que los 80 fueron icónicos: simplemente sincronización cultural pura. De hecho, los 80 no se perciben como una década de reciclaje de todo tipo de cosas, algo que sí se percibe con toda claridad en las décadas posteriores. A lo largo de diversas entradas en este mismo blog, he expresado la cantidad de refritos musicales, he dicho que ya no hay creatividad musical, he mencionado que tenemos actualmente una cultura líquida donde todo es instantáneo. Las cosas ya no se perciben como duraderas. Esta liquidez impide la cristalización de íconos, impide tener si quiera algo similar a los 80. ¿Será esta repetición la nostalgia de los 80? La transición analógica a lo digital fue para todos un descubrimiento, a diferencia de la tecnología actual que es parte del paisaje.

Pero detengámonos un poco en los 90, década que no tiene esa parte icónica, aún y cuando hay una secuencia generacional. Esta década se percibe como un híbrido tecnológico, entre analógico y digital; se observa una diversificación de todo; musicalmente hubo grandes éxitos, pero no fueron suficientemente fuertes para crear una imagen congelada en el tiempo; podríamos decir que fue una década caracterizada por la fragmentación del relato cultural. Los 90, una década llena de contenidos, pero no hubo una cohesión simbólica.

¿Y qué decir de los 60 y 70? Los 60 se caracterizaron por el rock and roll, con muchos éxitos y auge, pero no hay algo comparable a los 80. Los 70 con todo y su música disco, padecen lo mismo que los 90. Dos décadas de identidad histórica, innegable, pero la parte icónica no llegó a ser tan fuerte como en los 80. Se vio a los 60 como la década de los grandes movimientos estudiantiles, pacifismo, feminismo; y tecnológicamente “insuperable” con la llegada de la humanidad a la Luna. Los 70 se puede resumir como una década de transición.

¿Cómo se proyecta la década 2030? Sé que es complicado, pero no creo que ni siquiera se parezca a la década actual. No se observa que pudiera existir continuidad cultural o tecnológica. La ruptura de todo (la parte líquida y exprés de las cosas) no garantiza nada para la próxima década. Se vislumbra aún más la fragmentación en la cultura, las burbujas individuales que genera la tecnología harán que cada uno viva una década diferente provocando que la memoria histórica se debilite. La tecnología generará adaptaciones culturales de tal manera que las interacciones dejarán de ser persona a persona, dando paso a las interacciones persona-máquina al por mayor. La vida oscilará alrededor de los eventos que genera la tecnología, mientras que los períodos de tiempo que aún vivimos pasarán a ser historia. Adiós a alguna posibilidad de ícono para la década. Posiblemente los nuevos 30 sea una década verdaderamente discontinua.

Por todo lo anteriormente expresado, la década de los 80 fue una década altamente relevante, con una identidad global única. Esto y más la hacen una década insuperable y con toda razón y justificación, la mejor década de los últimos 70 (y más) años.

lunes, 2 de junio de 2025

La sed de aprender

Tengo mil cosas qué hacer, pero tengo también que darme tiempo para expresar el sentido de la vida mezclada con un poco de contemplación.

El día de hoy me tocó dar el resultado de una calificación bajo circunstancias especiales ya que la persona tuvo ausencia de medio semestre por cuestiones laborales. Pero sus antecedentes de rendimiento académico fueron muy buenos. Mantuvo una participación con su equipo resolviendo incluso parte del problema en cuestión, generando resultados interesantes que sus compañeros de equipo no podían explicar. Mi propuesta fue muy clara, ofrecerle la acreditación con el mínimo. La respuesta fue bien recibida desde luego. Sin embargo, la historia no acaba allí.

Ante los comentarios de que le ha gustado el mundo de la temática de la materia, y ver su inquietud sobre aprender aún más, le hice el ofrecimiento de que podía venir en algún rato libre a acabar de aprender. Esas palabras bastaron para que no solo expresara una sonrisa, no solo expresara gusto, sino expresara un cúmulo de emoción y alegría de que podría seguir aprendiendo. El contraste es interesante porque la expresión de acreditar su materia respecto a la expresión de la oportunidad para aprender fue completamente abismal.

Este tipo de reacciones son las que dan sentido a la vida y las que complementan con certeza que hay personas que necesitan un empuje para que posiblemente puedan iniciar una travesía que ni ellas mismas se imaginaron. Esa respuesta de emoción me confirma que la decisión que tomé fue la correcta. Posiblemente he cazado un pequeño talento que puede dar resultados impresionantes en lo futuro, y sobre todo en un área que generalmente por parte de los estudiantes se presume complicada. Hoy, una vez más, he visto una respuesta que obedece más que nada a la inquietud y a la sed de aprender. Ante esto, lo demás es nada.

sábado, 22 de marzo de 2025

Las margaritas

Una palabra muy común en nuestro vocabulario, en nuestro día a día y para muchas ocasiones. Pero iniciemos con el significado de Margarita. Según el diccionario de la Real Academia Española, hay varios significados, pero el principal es sobre una “planta herbácea de la familia de las compuestas, de 40 a 60 cm de altura, con hojas casi abrazadoras, oblongas, festoneadas, hendidas en la base, y flores terminales de centro amarillo y corola blanca, que es muy común en los sembrados”. De hecho, en la RAE al inicio se indica: “Del lat. margarīta 'perla', y este del gr. μαργαρίτης margarítēs”. Del latín, tenemos la cuarta descripción: perla de los moluscos. Entonces tenemos descripciones de la naturaleza, las perlas y las flores.


Pasemos a otro contexto, Margarita se usa como nombre propio. Así que solo podemos decir que esas personas son unas hermosas perlas o unas flores admirables. Siguiendo en este contexto social, nos encontramos con que hay una bebida llamada margarita, un coctel mexicano y muy popular compuesto por tequila, triple seco y jugo de limón, a menudo servido con sal en el borde del vaso o copa.


Ahora veamos un contexto diferente, el musical. Primeramente, nos encontramos con Margarita, la diosa de la cumbia, una cantante colombomexicana de cumbia, bachata, boleros, vallenato y música tropical; tan conocida en la Sonora de Margarita.


Pero ahí no termina la historia de las margaritas ya que hay un par de piezas musicales llamadas Margarita, una de la cantante Lucía Méndez y la otra es una pieza del ritmo de la salsa, muy popular en la película del mismo nombre: Salsa.


Podríamos entonces crear una historia breve: Margarita se encontraba en una fiesta disfrutando de una margarita cuando escuchó su pieza favorita de baile, Margarita. Pero su vida solitaria le hacía recordar frecuentemente a Margarita, cuya letra expresa peculiaridades del destino. A pesar de todo, Margarita se siente como una margarita frondosa. Esta historia puede ser más minimalista: Margarita toma una margarita bailando Margarita, pero su destino es como en Margarita y se conforta al imaginarse como margarita en un jardín.



lunes, 7 de octubre de 2024

La lectura de números extraordinariamente grandes

Después de década y media, por primera vez en el salón de clase con estudiantes de maestría, revisando uno de los ejercicios apareció un factorial, particularmente el factorial de 33. Como siempre lo he hecho en cada generación, pregunté qué número era y me encontré con la grata sorpresa de que un estudiante por primera vez pudo leer de forma correcta el número resultante. Desde luego, lo hizo dividiendo en grupos de 6 cifras la cantidad obtenida. Veamos el resultado:

33! = 8683317618811886495518194401280000000

Lo que describió el estudiante fue lo siguiente:

Ocho sextillones seiscientos ochenta y tres mil trescientos diecisiete quintillones seiscientos dieciocho mil ochocientos once cuatrillones ochocientos ochenta y seis mil cuatrocientos noventa y cinco trillones quinientos dieciocho mil ciento noventa y cuatro billones cuatrocientos un mil doscientos ochenta millones.

La separación del número fue la siguiente:

8  683317  618811  886495  518194  401280  000000

Si bien todo esto no es algo que normalmente leemos, debemos ser capaces de hacerlo ya que contamos con el conocimiento necesario. Sin embargo, el no saber cómo se lee un número grande es una especie de analfabetismo matemático.

Para mí fue una verdadera sorpresa que por fin alguien pudiera leerlo correctamente. Mi reacción fue simplemente decir:

¡Felicidades!

Y por mera curiosidad, después de sextillones, tenemos lo siguiente:

  • Septillones
  • Octillones
  • Nonillones
  • Decillones
  • Undecillones
  • Duodecillones
  • Tredecillones
  • Cuatordecillones
  • Quindecillones
  • Sexdecillones
  • Septendecillones (este número con 102 ceros supera el orden de magnitud de un Gogol, es decir, 100 ceros), por lo que debemos ser capaces de leer cifras muy grandes, aunque sea tardado.
  • Octodecillones
  • Novendecillones
  • Vigintillones

sábado, 14 de septiembre de 2024

El espejo del Ser

Había una vez un anciano sabio que vivía en lo alto de una colina. Gente de todos los rincones del mundo acudía a él en busca de respuestas sobre la vida, la felicidad y el propósito. Su sabiduría era conocida, pero lo que lo hacía especial no eran las respuestas que daba, sino las preguntas que hacía.

Un día, un joven llegó hasta él, cargado de angustia y confusión. Había alcanzado el éxito material que siempre había soñado, pero, a pesar de ello, se sentía vacío y perdido. "Sabio, he logrado todo lo que me propuse, pero no encuentro paz. ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Por qué, a pesar de todo lo que he alcanzado, no me siento realizado?"

El anciano lo escuchó pacientemente y luego lo condujo a una pequeña habitación en su casa. En medio de la habitación había un espejo antiguo, de marco dorado y brillante. El sabio señaló el espejo y dijo: "Mira dentro".

El joven obedeció y vio su reflejo. "Solo me veo a mí mismo", dijo, confundido.

"¿Qué ves exactamente?", preguntó el sabio.

"Veo mi rostro, mis ojos cansados, mi expresión de insatisfacción."

El anciano sonrió suavemente. "Ahora, cierra los ojos por un momento y respira profundamente. No pienses en quién eres o lo que has logrado. Solo siéntete a ti mismo, aquí, en este momento."

El joven cerró los ojos e inhaló profundamente. Durante unos instantes, todo lo demás desapareció: los logros, las preocupaciones, las expectativas. Solo existía el momento presente, y en ese silencio interior, algo más profundo emergió. Una sensación de paz y de presencia que nunca antes había sentido.

El anciano rompió el silencio. "Abrázate como el ser que eres, no como lo que crees que deberías ser. Durante toda tu vida, has estado mirando hacia fuera, buscando valor en el éxito, en las opiniones de los demás, en tus logros. Pero el verdadero "Ser" no se encuentra ahí fuera. Está dentro, en lo profundo de ti. Tu esencia no depende de lo que logras ni de cómo los demás te perciben. Es el núcleo que te hace sentir vivo, en conexión contigo mismo y con el mundo."

El joven, al abrir los ojos, miró nuevamente al espejo. Esta vez, no vio solo su rostro; vio a alguien más profundo, más real, alguien que no necesitaba validación externa para ser valioso. Era como si hubiera despertado de un largo sueño, comprendiendo que la paz y la realización que tanto buscaba siempre habían estado dentro de él.

El anciano concluyó: "Tu vida no es sobre acumular éxitos o alcanzar metas externas. Es un viaje de descubrimiento de ti mismo. Lo que realmente importa es cómo vives desde ese lugar de autenticidad, de conexión con tu verdadero 'Ser'. Cada día es una oportunidad para alinearte con esa esencia, para vivir desde la plenitud interior en lugar de la búsqueda externa."

El joven dejó la colina con un corazón más ligero, sabiendo que, aunque la vida seguiría teniendo desafíos, había encontrado una brújula interna que le guiaría hacia la verdadera paz.

¿Cuánto de nuestra vida está impulsada por lo que creemos que debemos ser o lograr? Y, más importante aún, ¿cuándo fue la última vez que nos detuvimos para escuchar quiénes somos realmente? El Ser no se encuentra en lo que acumulamos, sino en nuestra capacidad para vivir auténticamente y en paz con nosotros mismos.

Nota: esta es una historia nacida del conocimiento colectivo y la reflexión constante, inspirada por múltiples voces que resuenan en el vasto tejido de la información.

jueves, 8 de agosto de 2024

La Gestalt a los 80 y 90

El mes pasado estuve en casa de mi papá haciendo diversas cosas, entre ellas descubrí que había un pequeño arsenal de recuerdos que por alguna extraña razón quedaron congelados desde los 80 y 90 hasta la fecha. Particularmente fueron recuerdos de la vocacional y de la carrera. Inicialmente pensé en simplemente tirarlos, pero “algo” me dijo que debía leerlos y después tirarlos. Independientemente de lo que había, el efecto fue muy interesante no solo porque recordé muchos detalles que ocurrieron, sino porque al mismo tiempo entré en una etapa de relajación que hasta el día de hoy predomina.

Pareciera que ese “volver a vivir” cerró y concluyó inquietudes que incluso por la misma distancia del tiempo, tampoco percibía. No puedo expresarlo de otra manera, pero lo cierto es que esa paz interior se disfruta bastante. De hecho, las actividades en casa de mi papá evidentemente me llevan a toda la infancia y adolescencia disfrutada y no disfrutada en ese espacio especial, seguramente también influyeron en cerrar muchos elementos que son necesarios para hacer crecer el Ser y estar mental y emocionalmente más estable.

Nuestro pasado es relevante, y como lo dije una ocasión: el pasado es referencia, no residencia. Esta pequeña referencia hoy por hoy es una herramienta para vivir mejor, vivir feliz, vivir intensamente.