jueves, 19 de agosto de 2010

Actualizaciones tecnológicas desastrosas: una rebanada de esclavitud

La inercia de la tecnología es interesante hasta que sucede lo inevitable. Cuando aparecen nuevas versiones de una determinada aplicación, la actualización no se hace esperar y automáticamente disfrutamos de nuevas novedades. Todo es excelente cuando se conserva la facilidad de uso y se preserva la ubicación de las cosas, no obstante, cuando casi todo cambia, es una perdedera de tiempo volver a aprender dónde y cómo hacer las cosas rutinarias.

En este caso cuestiono seriamente los grandes millones de dólares que se destinan en la industria del software para ese concepto que se llama ergonomía de la aplicación, donde todo debe ser muy intuitivo y evitar cansancio al utilizarla. No estoy de acuerdo que si ya hubo estudios sobre dicha ergonomía, ahora cambien todo el diseño. Y hay algo muy simple: si tengo que aprender a utilizar nuevamente algo que por décadas se ha mantenido estable, prefiero invertir ese tiempo en aprender cosas que son realmente útiles para mí y que me van a dejar algo mucho más redituable que hacer un vil y simple documento de texto.

Definitivamente me rehúso a volver a aprender, no tiene sentido, y además se supone que la vida se simplifica con este tipo de herramientas. Por cierto que hasta donde me he podido dar cuenta, la administración de la función informática en la gran mayoría de las instituciones no sirve de nada, creo que ni siquiera conocen este concepto administrativo que según las carreras en administración deben manejar a la perfección y se supone que en teoría hasta las carreras relacionadas a la computación también. Casi todos se vuelven esclavos de la computadora. Simplemente analicen algo muy simple: un procesador de texto. ¿Cuántos utilizan estilos para agilizar el formato de sus documentos? ¿Quiénes hacen cartas ejecutivas con solo unos clicks del ratón? ¿Porqué las marcas de párrafo no las usan para resolver el problema de impresión de hojas en blanco o cuestiones de desalineación? ¿Cuántos conocen las teclas rápidas? Todo se resume a una simple máquina de escribir pero electrónica. ¿Porqué usan una hoja de cálculo con operaciones hechas a mano? Vaya, dicen por allí: mi no entender. ¿Tiene sentido? A veces es hasta divertido ver cómo se pierde el tiempo paseando con el ratón en toda la pantalla porque ni siquiera saben ajustar la velocidad del puntero, pero les gusta sufrir (digo, ni siquiera preguntan). He aquí parte de la esclavitud moderna.

Probablemente se preguntarán que si estoy cuestionando el no saber, ¿porqué no entonces me actualizo con una nueva versión? Pues muy simple, las teclas rápidas siguen siendo las mismas, así que no hay mayor problema. ¿Pero cuantos saben las teclas rápidas? Eso sí es problema.

En fin, lo importante aquí es que seamos concientes de que no debemos convertirnos en tlakotlis de la computadora, digo, la computadora debe ser nuestra herramienta de trabajo que facilite la vida, no que la empeore.

sábado, 7 de agosto de 2010

Tlatlakouiloa: un uelitiyotl especial

A finales de 1994 hubo una conversación de sobremesa acerca del poder. Me encontraba entre psicólogos, biólogos, pedagogos, economistas e ingenieros. Las preguntas esenciales eran dos: ¿Qué es el poder? y ¿Hasta dónde el poder es poder? Desde luego, dada la diversidad entre el conocimiento de los participantes, la polémica era fuerte, incluso persistía un toque bastante notorio sobre el aspecto político del poder. Esto último a causa de los recientes acontecimientos del Sub Marcos, Salinas, Cárdenas, Colosio, etc.

Según el diccionario, el poder es la facultad o potencia de hacer algo. Desde luego existen muchas variantes sobre esta palabra, según cada una de las áreas. Por ejemplo, el mundo del liderazgo lo define como la capacidad de influir en las personas, mientras que la parte social lo maneja como el reconocimiento de un grupo de individuos sobre ciertas habilidades de una persona para lograr las cosas, que en este último caso, si no hay reconocimiento, no hay poder. Es complicado tener un consenso de lo que realmente es poder, sin embargo todos sobre entendemos de alguna forma de lo que se trata.

Mientras el uelitiyotl puede complicarse, creo que es una relación bidireccional entre al menos dos participantes: el que influye y el que reconoce. Pienso que hablar de manera aislada no se refiere exactamente al uelitiyotl, sino tal vez a otro concepto cercano a lo que es poder. Según mi apreciación, creo que esto contesta la primera pregunta.

No obstante, en toda persona existe una fuerza natural que es mucho más amplia que el poder y que tal vez no todos la puedan expresar con la misma energía; se trata del tlatlakouiloa. Así es, “el carisma es la fuerza divina que se manifiesta en el hombre y en la mujer. El poder sobrenatural que no tenemos que demostrarle a nadie, porque todo el mundo lo ve, incluso los menos sensibles” [*]. Efectivamente, es una capacidad especial de algunas personas para atraer o fascinar. Me parece que el poder llega hasta donde el que reconoce se siente atraído o fascinado por las influencias del otro.

Considero que hablar del poder es muy controversial, aún así he tratado de responder a dos cuestionamientos que yo mismo me he preguntado desde ese entonces. A lo largo de mis diferentes experiencias, me he dado cuenta que el carisma es posiblemente la forma de poder más influyente, aún por arriba de las fuentes que otorgan poder anárquico y/o dictador: sociedad, política y religión.

[*] La bruja de Portobello de Paulo Coelho. Gracias a Ofelia Vázquez.

viernes, 6 de agosto de 2010

Entre taladros y anxelis

Las visitas a determinados lugares suelen ser muy tormentosas y más si hay pánico a las agujas y taladros. A lo largo de mi vida he pasado por muchos momentos severos que aún con anestesia hay molestias. Afortunadamente no me aterro con las agujas, aunque el sonido del taladro en ocasiones es molesto, no por la sensación, sino más bien por su característico acompañante: el agua, que luego no deja respirar bien.

Hoy fue un día de esos en donde todo se junta. Primero me revisó la doctora que me ha atendido desde que estaba en quinto de primaria, así que sabe todo lo que he padecido y al mismo tiempo todo lo que me ha ayudado para no parecer un tiburón. Luego me revisó la especialista, una chica que la conozco desde que estuvo en el vientre de su mamá y que siguió sus mismos pasos.

Finalmente, la endodoncia de conductos practicada fue como algo agridulce (afortunadamente, una vez más todo salió bien). Debo mencionar que la mamá siempre se ha caracterizado por ser una persona muy guapa. La hija mejoró la genética y creo que eso lo dice todo.

jueves, 5 de agosto de 2010

La nemilistli: el juego donde solo se juega, no se gana

Todos jugamos diversos juegos en diferentes ocasiones a lo largo de toda la nemilistli. Hay quienes juegan sanamente y hay quienes juegan los juegos más peligrosos y atrevidos en donde se arriesga la nemilistli, como lo es una apuesta o llegar a extremos de una ruleta rusa. Si bien los deportes extremos tienen un alto riesgo, es parte de lo que muchos acostumbran para ponerle algo de “sabor” y “sentido” a la nemilistli.

Una pregunta esencial en esto es ¿hasta dónde se juega para ganar? Se gana en las canicas, se gana en el trompo, se gana en un juego de damas chinas, se gana en el ajedrez, se gana en un partido de lo que sea, etc. ¿Se gana en un deporte extremo? Puede ser fácil responder o tal vez sea complicado. El punto no es ver si se compite, si no más bien lo que se gana.

Indistintamente de si se gana algo o se gana el juego, curiosamente todos estamos involucrados en un juego donde solo se puede jugar mas no ganar. Se pueden generar estrategias para avanzar, para ser más competitivo, cuidarse de no estar en desventaja, etc. Las reglas son simples, solo hay que tomar las mejores decisiones. Este juego tan divertido y entretenido para muchos es también un infierno para otros más. Hay quienes desisten del juego, sabiendo que nunca podrán ganar (y que tristeza) se dejan vencer. Otros por imprudencia interfieren con el juego de alguien más llegando incluso a eliminarlos de dicho juego.

Este juego es el juego de la nemilistli. Hay personas a las que les gusta la paradoja de las damas inglesas, avanzando paso a paso, decisión tomada no hay marcha atrás. Cuando se llega a la cumbre se puede mover en todas direcciones. Hay otros que prefieren ver la nemilistli como el juego de la marmota, donde todo se repite para volver a comenzar en cada ciclo que termina y dicen que no debe uno ver lo que termina, sino lo que comienza.

El sábado pasado me tocó darme cuenta por enésima vez de que mi juego puede acabar en cualquier instante a causa de otras personas. Un mal jugador (en este caso alcoholizado) no solo pudo haber salido del juego, también puso en desventaja a sus hijos, a mi y a otra persona. La nemilistli no se juega con alcohol. La imprudencia fue la única ganadora en todo esto.

Y como en la paradoja de la marmota, lo que ha comenzado para mí es simplemente una etapa de nuevas metas y objetivos. Bien dicen los del desarrollo humano que solo aprendemos de dos formas: por alta repetición o por un fuerte impacto (físico o emocional).

domingo, 18 de julio de 2010

En memoria al maestro Manuel Cota Aguilar

Hace 10 meses aproximadamente me enteré del fallecimiento de una de las mejores personas que he conocido en el ámbito computacional y filosófico. Matemático de carrera y con maestría en filosofía, el maestro Manuel Cota dedicó gran parte de su vida al desarrollo de software aplicando métodos novedosos y de vanguardia.

A Manuel lo conocí por medio de una amistad con quien trabajaba. Tuvimos un sin número de reuniones para planear el desarrollo de varios proyectos, intercambiar información y opinar sobre diversos temas de moda tecnológica. A lo largo de esas reuniones, más que una cuestión formal de trabajo, fue un ambiente de trabajo mezclado con humorismo y filosofía. Así, después de hacer reuniones entre semana, prácticamente todo se convirtió en reuniones sabatinas para disfrutar de sus pláticas llenas de reflexión sobre cualquier tema que comentáramos.

A lo largo de todas esas reuniones supe que desde que salió de la carrera se involucró en el desarrollo de software, desde la época de los espaguetis cuando apenas el enfoque estructurado era como un mito. Dominando este tipo de enfoque, experimentó muy temprano con el mundo de los objetos innovando con sus desarrollos. Hasta donde supe y me pude dar cuenta, siempre fue una persona dedicada a ver lo último para poder desarrollar más rápido, en menos tiempo, reutilizar todo lo que se pudiera y ocupar la menor cantidad de gente. Con grandes habilidades en el análisis y el diseño, utilizó eficientemente los métodos y técnicas de modelado de objetos antes de que se unieran Los Tres Amigos e incluso antes de que la Banda de los Cuatro hiciera escándalo con sus patrones. Gracias a él supe que el lenguaje de Los Tres Amigos no es lo mejor para modelar software, es simplemente lo más comercial.

En el 2001 recuerdo una comida en donde nos platicó que llevaba algunos años utilizando métodos fractales para el desarrollo de software. Yo sin saber la magnitud de lo que expresaba no le di mayor importancia, simplemente pensé que por ser matemático le gustaba elaborar cosas complejas, no obstante, 8 años después que supe lo que era un método fractal me percaté que no era nada de lo que imaginé. Ahora los métodos fractales son parte de mis objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Escuchar las pláticas de Manuel era un deleite. Yo me convertí en una especie de “esponja humana” tratando de absorber lo más que se pudiera, sobre todo si era una cuestión tecnológica. Recuerdo una tarde del 2005, aproximadamente a las 15:00 horas, que nos vimos para platicar acerca de los nuevos paradigmas de desarrollo. Pensé que la plática sería de un par de horas, tomando un poco de té, pero la gran sorpresa es que terminamos saliendo a las 23:45 horas y tuvo que ser de forma forzada porque me dejaba el metro.

Tuve el gusto de trabajar con él capacitando personal del INEGI en Aguascalientes. Allí me enteré un poco más de sus habilidades como negociador y hasta la fecha recuerdo sus sabios consejos para realizar proyectos.

Lo más admirable para mi fue cuando supe que su empresa, generadora de proyectos a nivel Latinoamérica, para bancos, industria y gobierno, constaba de la fabulosa cantidad de ¡2 personas! Sí, solo porque lo vi lo creo. Ocasionalmente incluía a algún otro colaborador, pero era raro. Cuando conocí sus diseños no podía dar crédito a que fueran tan simples y tan elegantes que aún me cuesta trabajo asimilar tanto refinamiento (y al mismo tiempo tanta abstracción). Todos decíamos: “Oiga, no invente, ¿esto es el diseño del sistema? ¡Pero si se trata de algo serio!”. Pues resulta que no conocí, ni he conocido, a nadie que haga las cosas tan serias como él.

A mediados del 2003 tuvimos una conversación telefónica. Le hablé para preguntarle acerca de componentes. Después de una pequeña cátedra y de múltiples recomendaciones, me dijo que había algo novedoso que ya se venía trabajando con gran auge y que él ya estaba considerando incorporar en sus diplomados de análisis y diseño. Me mencionó que lo nuevo eran los aspectos. El resultado de esa conversación fueron los estudios de doctorado que hice en dicha área, cuando esa opción nunca figuró en mis objetivos de vida. Con tanta experiencia acumulada, le pedí que fuera mi revisor de tesis, pero por sus múltiples ocupaciones no fue posible.

Hace 13 meses lo invité a que nos diera una plática sobre modelación de software, que nos platicara acerca de aquellos puntos finos realmente útiles y que son clave para las arquitecturas, sobre las perspectivas a futuro y de otras cosas que él estuviera enterado. Muy amable y gustosamente me respondió que sí. No obstante su respuesta afirmativa fue lo último que supe de él, un día 10 de junio del 2009. Posteriormente, el 30 de septiembre, uno de mis mejores amigos me comentó del desafortunado fallecimiento del maestro Manuel Cota. Q.D.E.P.

Para los interesados la siguiente liga, no sin antes comentarles que el nombre de su empresa significa “objeto” en griego.

http://ontica.org/ (antes http://www.ontica.com.mx/)

viernes, 16 de julio de 2010

Sustentabilidad: el mundo del CO2 y de la indiferencia

La semana pasada vi un documental en el canal 28 sobre el calentamiento global. Esencialmente se explica que cada uno de nosotros generamos al año la grandiosa cantidad de 10 toneladas de CO2, producto de la vida moderna: televisión, radio, refrigerador, calentadores, aire acondicionado, luces de navidad, computadoras, impresoras, DVD, CD, automóviles, estufa, microondas, etc. Por otro lado, entre más basura se genera también se produce CO2 debido a la descomposición.

¿Se saturará la atmósfera de CO2? Pues resulta que no porque aún y cuando el porcentaje de CO2 aumenta cada día, los excesos se disuelven en el agua, así, el mar esencialmente se encarga de regular esta parte, aunque en realidad lo que sucede es que se acidifica el agua. El resultado es entonces un veneno para las especies marinas. Como el CO2 obscurece la superficie de la Tierra, el efecto invernadero se encarga de derretir los polos y se disminuye la cantidad de reflexión de luz que el planeta por naturaleza tiene para liberar el calor. Al incrementarse el nivel de zonas obscuras por haber menos hielo y más agua, la energía se queda atrapada en el planeta por efecto de la teoría de Cuerpos Obscuros.

Se calcula que el calentamiento en este siglo será de 2 a 6 grados y esa simple variación causará muchos desastres en todo tipo de ecosistemas. Por ende, al ser nosotros dependientes de todos ellos, corremos peligro, pero no de adaptación sino de nosotros mismos que al no contar con el mismo tipo de recursos seguramente estaremos tratando de quitárselos a quien los consiga. No sé porqué esto me recuerda la película de Charlton Heston: Cuando el destino nos alcance.

Las energías alternativas como la del mismo mar, el viento y la solar son las que toman primordial importancia para minimizar el daño. Nuestra cultura es también un factor decisivo en minimizar nuestras emisiones de CO2 al tomar conciencia de utilizar cada vez menos nuestros electrodomésticos y automóviles. No obstante, la re-educación de personas no es una tarea fácil. Allí está el problema, es más fácil actuar e influir sobre nuestros descendientes, al menos ese es un compromiso que todos podemos hacer.

Indistintamente del calentamiento global, recordando otros documentales sobre la actividad del clima en la faz de la Tierra (vistos en el Canal 22), resulta que la Tierra ha tenido tres períodos fríos. Así es, de hecho este período en el que vivimos se registra como el más frío de los tres. Entonces, si en otros períodos del planeta la vida ha sido esplendorosa con grandes animales y vegetaciones con un clima más caliente, ¿porqué preocuparnos de lo que va a pasar? Es una pregunta un tanto retadora y al mismo tiempo de reflexión. Previamente cuestioné a qué jugábamos tratando de salvar a nuestro sitlaltsitsimitl Tierra. Expresé claramente que al planeta no le va a pasar nada, a quien le va a pasar es a los ecosistemas de los cuales dependemos y por ende nosotros podríamos extinguirnos. La definición de planeta no incluye seres vivos, por lo tanto no se trata de salvar al planeta, se trata de salvarnos a nosotros mismos.

¿Cuántos vamos a tomar el compromiso de separar la basura? Esto se ha quedado en el olvido, salvo en algunos lugares. Corrijo, no está olvidado, es más bien flojera, al fin que mientras la saque de mi casa ya la hice. ¿Cuántos vamos a tomar el compromiso real de consumir menos energía? Hay mucha publicidad, pero como dicen: “por un oído entra y por el otro sale”. ¿Cuántos vamos a dejar nuestro coche en casa y tomar el transporte público? Que horror, con tanto carro viejo que se mueve de milagro. Sí pero no somos capaces de protestar y los usamos cuando no nos queda de otra. ¿Cuántos vamos a desconectar nuestros electrodomésticos para que los leds no funcionen? Que flojera, conectar y desconectar, si hay cosas más importantes como irse a emborrachar (o díganme si me equivoco, ya que hasta porque la mosca voló: ¡salud!). ¿Para qué me preocupo del CO2? Si al fin y al cabo la Tierra aguanta y como dicen los estudios, no nos va a pasar nada si respiramos más CO2, así que los de adelante que lo resuelvan: ¿tus propios hijos? ¿Cuántos realmente tenemos o no el compromiso con nosotros mismos de garantizar la existencia de nuestra especie? Pretextos sobran.

Por otro lado, la parte “sustentable”. Ahora en todos lados esto es una moda. Algo sustentable es aquello que garantiza las mismas condiciones que ahora tenemos, según lo que se sabe. Si bien es interesante este tipo de filosofía, no todos están de acuerdo en ello, ya que la parte sustentable no es en esencia ese algo, sino que está implícito en quien lo usa y la responsabilidad social que implica en cada uno de nosotros. Y esto por cultura no se cumple, o al menos no como se espera.

Sustentable significa que se puede defender con razones, conservar algo en su ser o estado. ¿Qué defendemos? ¿Qué conservamos? Nos hace falta mucho. La ingeniería sustentable suena interesante pero con todas nuestras costumbres, vicios e indiferencia lo único que es sustentable (y engrandeciéndose) desafortunada y evidentemente es el mundo del CO2.

No digo que los esfuerzos de preservación y la sustentabilidad no sirvan, solo cuestiono el nivel de conciencia y compromiso que tenemos al respecto.

domingo, 11 de julio de 2010

La promesa cumplida

Tras escuchar tu grito de ayuda, mis palabras fueron: “Si necesitas un amigo, no mires a un extraño, sabes que al final siempre estaré ahí. Y cuando tengas dudas, cuando estés en peligro, mira alrededor y ahí estaré”. He cumplido y seguiré cumpliendo al pié de la letra. Eso tenlo por seguro, ya que la amistad está blindada.

Este éxito de 1988 tiene una letra que siempre me ha gustado, la música es muy buena y me trae muchos recuerdos de aquella época. No obstante me puse a pensar si realmente es una promesa cumplida. Después de analizar unos instantes me di cuenta que sí, sí es una promesa cumplida porque todo está acotado a las palabras mencionadas.

Y todo esto salió porque en mi cuarto tengo impresa y pegada en la pared la letra completa de esta canción que me recuerda que hay una promesa que no he cumplido: repetir fluidamente toda la letra, al ritmo de la canción y sin cambiar las palabras. El resultado ha sido siempre como un trabalenguas que uno mismo no sabe qué dice. Espero pronto cumplirla.

jueves, 8 de julio de 2010

Atracción en equilibrio y yankuiliskayotl

El ojo humano es increíblemente algo extraordinario. La vista, aquella capacidad de percibir mediante el ojo es algo aún más maravilloso ya que generalmente se encuentra asociada a las sensaciones, incluso sentimientos e imaginación, los cuales afloran en el instante menos esperado. Considerando todo aquel ser vivo del sexo opuesto que nos puede llamar la atención, la vista y el ojo juegan un papel muy importante. Pero depende de nuestra forma de pensar cómo reaccionamos o lo que nos imaginemos tras lo que vemos.

Sin embargo, hay algo de lo que no tan fácilmente nos percatamos: la yankuiliskayotl. Así es, la novedad ante lo que vemos. Es muy sabido que para nosotros como mexicanos (y latinos en general) nos puede atraer mucho un físico europeo y viceversa. ¿Pero hasta dónde nos puede atraer con el paso de los años, por ejemplo, si consideramos el caso de mudarnos a vivir a una zona donde diario y a cada rato vemos la “novedad” andando? Es interesante reflexionar en algo: la novedad pasa de moda, es decir, tan pronto como encontramos una nueva novedad la anterior se olvida o se desplaza. ¿Será que al vivir un latino en un mundo europeo por mucho tiempo, la novedad será una persona latina? Hay otra cosa muy obvia, tal vez más en respuesta a lo que conocemos como “instinto”. La reacción instintiva ante un físico interesante, atractivo, sobresaliente, poco común, etc. etc. etc.

¿Qué es lo que realmente llama la atención? ¿El físico como tal? ¿El peinado? ¿La cara? ¿La ropa? ¿La estatura? ¿La complexión? ¿El andar? ¿Lo atlético? ¿La sonrisa? ¿Los ojos? ¿Las piernas? ¿La musculatura? ¿La voz? Posiblemente me falten muchas cosas por listar, pero definitivamente creo que el físico es el que generalmente gana, aún sabiendo que el físico se acaba.

Creo que la atracción física debe guardar un equilibro entre el todo y sus partes. No basta con unas bonitas piernas o un excelente tórax, se debe considerar desde la punta del dedo pulgar del pié hasta el último cabello en la parte más alta de la cabeza. Simplemente hagan memoria y se encontrarán con frases como: “tiene una excelente figura, pero tiene unos pies que no me agradan”, “es muy bonita pero algo le falta”, hasta llegar a expresiones ridículas como “hace magia” o “necesita una bolsa de pan”. Les puedo asegurar que rara vez se observan los detalles, casi siempre se pasan por alto y la atención se centra en lo más evidente: “90-60-90” para mujeres y “120-80/120-80-120” o “Y/X” para los hombres.

La apreciación estética es diferente para cada uno de nosotros y tiene que ver nuestra forma de pensar, que deriva de nuestra educación y cultura, más nuestra esencia como individuo. En lo personal, puedo comentar (que hasta donde me he dado cuenta no es común entre los hombres) que el cabello en una mujer toma prioridad número uno, seguido de un balance entre cejas y ojos. Sin estos tres elementos, aunque todo lo demás esté excelente, para mí no hay atracción en equilibrio.

Recordemos que si el físico se acaba, lo único que seguirá siempre igual es el interior de las personas (salvo algunas excepciones). La atracción finalmente se convierte en un equilibrio más amplio entre la parte externa (física) y la parte interna de una persona, donde la novedad no tiene efecto (y si lo tiene se vuelve tan insignificante que no genera inquietud). Cuando mantenemos ese equilibrio, la novedad simplemente pasa desapercibida.

martes, 6 de julio de 2010

Aprovechando el kauitl

El cansancio se siente, el bostezo se hace presente y la hora de salida está por llegar. En espera de que dé la hora me pregunté cómo se puede aprovechar el kauitl cuando no es posible descansar plenamente y por obvias razones no se quiere hacer más trabajo. Encontré algo que incluso me ayudó a organizarme… ¿Organizarme? ¡Si lo que se quiere es menos trabajo! He ahí la cuestión.

Recurrí a las técnicas de romper papel en cachitos. Efectivamente, como no quería hacer nada, vi que mi alrededor era un mundo de papel innecesario, ya saben, de esas ocasiones (muchas) que no sé porqué decide uno guardar cosas que luego ya no tiene sentido. El punto es que seleccioné todo el papel que ya era obsoleto, desde impresiones de revisión hasta avisos que ya no tenían validez y cosas adicionales como propaganda. Tan solo de romper el papel, el estrés bajó, recuperé espacio en mi escritorio, quedó todo más organizado, encontré cosas que pensé ya no existían y llegó la hora de la salida.

No escribo más porque hay que ir a dormir y con el gran arrullo de la lluvia, la noche pinta excelente.

lunes, 5 de julio de 2010

Entre el Olimpo y el Inframundo

El ir y venir del Olimpo al Inframundo y de regreso es bastante cansado. Los detalles minuciosos solicitados por las autoridades generan vía crucis personalizados entre ambos mundos, pero en forma masiva lo que realmente se observa es un éxodo revoltoso. Entre tanto revuelo, hay algunas almas inocentes que cuando llegan a entregar sus documentos, aparecen muchas sorpresas porque nunca hicieron su vía crucis, o al menos no como deberían haberlo hecho. Dichas almas regresan al Olimpo o al Inframundo llenas de furia, desesperación y desánimo. Aquí no importa de dónde eres, ni qué grado tengas, es evidente que todos somos iguales (y así debería ser siempre: todos iguales).

Hoy, ambos mundos se ven tranquilos, habrá que esperar los resultados para saber los beneficios del éxodo revoltoso. Al final vale la pena porque se aprende, se refinan ciertas estrategias de administración y se puede proyectar hacia futuro un mejor panorama para que en una siguiente ocasión el vía crucis sea menos doloroso. El éxodo es inevitable.

Gracias a aquellos mensajeros de ambos mundos que a la menor irregularidad daban el aviso oportuno para evitar documentos innecesarios o incorrectos.



Glosario
  • Éxodo revoltoso: Andar simultáneo de muchas personas dentro de un terreno enorme, entrando y saliendo de varios edificios y hablando con múltiples personas, donde cada individuo sigue el camino que más le conviene.
  • Inframundo: Aquellos edificios que por la irregularidad del terreno quedaron en la parte baja.
  • Olimpo: Aquel edificio que por la irregularidad del terreno quedó ubicado en la parte alta.
  • Vía crucis: Andar de una persona de extremo a extremo de un terreno enorme, de edificio en edificio y de oficina en oficina. Generalmente se considera un andar de aproximadamente 25 vueltas completas.