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jueves, 29 de agosto de 2013

El poder del conocimiento

Probablemente a muchos les dé flojera leer un libro, y no se diga leer muchos libros. Tristemente México no es un país de gente lectora y todos sabemos las consecuencias. Sin embargo, para la poca gente que leemos un poco y para los que leen mucho y de forma incansable, hay una recompensa: el poder del conocimiento.

Antiguamente se decía que el poder lo tienen las personas que manejaban información, de hecho era parte de los diferentes slogans acerca del “poder de la información”. No obstante, como sabemos, la información ya no es suficiente para tener el poder. Estamos tan limitados cerebralmente, que no podemos contener toda la información que quisiéramos, como bien lo explica Carl Sagan en su libro Los Dragones del Edén.

Bien, indistintamente de que lo que hagamos con la información, el paso siguiente es la toma de decisiones y la mejor toma de decisiones afortunadamente o desafortunadamente se consigue con experiencia. Si sumamos información más experiencia, definitivamente lo que obtenemos es un nuevo poder, muy superior al de la información: el conocimiento. De hecho ahora todo mundo quiere tener herramientas para obtener conocimiento, pero lamentablemente dependeremos de cosas externas para ello.

Pero no todo es así. Resulta que nuestra capacidad de lectura nos da la puerta a un nivel de conocimiento que ni las mejores herramientas podrán hacerlo. Nuestro discernimiento es inigualable. Para quienes están en el área de las ciencias, cualquiera que ésta sea, conocen muy bien la frase de “Estado del Arte”. Y yo me pregunto ¿cuál es tu dominio del estado del arte sobre el área de ciencias en la que te formas o formaste? Evidentemente hay sorpresas.

Decía un médico que operó a mi papá hace algunos años: “Tuve que retirarme de la práctica por 5 años para especializarme y aprender a curar pacientes. Los pacientes se me morían y sólo recetaba aspirinas. Hoy salvo vidas y Usted es uno de esos afortunados a los que ahora les salvo la vida”.

¿De qué lado te encuentras con tu estado del arte?
¿"Matas" o "Salvas"?


El poder del conocimiento hace que seamos efectivos en nuestra área, nos ubiquemos en lo que queremos hacer y proyectar un sinnúmero de proyectos, sin importar la naturaleza de ellos. Si ya lees, lee más; si ya haces las cosas muy bien, consigue hacerlas excelentes incrementando lectura en tu estado del arte. Si eres especialista de algo, sé un meta-especialista.

domingo, 15 de julio de 2012

Rebelión en la granja

Aunque esta excelente obra de George Orwell describe el sistema soviético de una forma muy peculiar, no deja de ser por sí misma una historia muy interesante alrededor de lo maquiavélico que es el poder en su máxima expresión: tiranía, corrupción, mentira, manipulación, infamia, engaño, negocios sucios, traición, ventaja, política sucia…

Esta obra termina con un párrafo extraordinario, totalmente aplicable a los tiempos que vivimos, bastante descriptivo de lo que sucede con el poder y cómo éste transforma a la gente, y cómo la gente transforma el poder a su conveniencia, de tal manera que es imposible distinguir entre los humanos y los animales, o más bien, entre los humanos y las bestias.

A fin de cuentas la raza humana es un animal, cuya característica de discernimiento no le sirve para nada ante la peor enfermedad: el poder.

¡Una obra bastante recomendable!

jueves, 12 de julio de 2012

Los empresaurios y el regreso de los dinosaurios

Los dinosaurios no se han extinguido. Algunos están con su imagen real, algunos otros se transformaron forzadamente a su forma moderna: aves (las gaviotas son un ejemplo).

Los grandes empresaurios de la televisión hacen honor a su nombre: fábricas de dinosaurios. El producto más reciente es tal vez el mejor producto que han fabricado en toda la historia: un enorme cuerpo casi perfecto, de muy buena apariencia, y lo más importante: ¡un cerebro del tamaño de una nuez! Según datos del proceso de fabricación, fue un diseño de 5 años, cuyo chef no tenía pelo (para evitar contaminar el proceso) y quien muy amablemente se encargó personalmente de supervisar los últimos meses de cocimiento.

Así, la historia se escribe como un antiguo disco LP, pero rayado: lo mismo, lo mismo, lo mismo, lo mismo, lo mismo…

jueves, 28 de junio de 2012

El cambio y la política

En estos días de fuerte actividad política, con miles de mensajes honestos y deshonestos (y sobre todo estos últimos) provenientes de Televisa y TV Azteca que manipulan todo lo que se les antoja, aunado a un pueblo que desafortunadamente no tiene un criterio para tomar decisiones propias, junto con un sin número de personas que tienen poder y lo mal usan en su propio beneficio, aparece una pregunta muy trillada y hasta parece que no hay respuesta: ¿Tendremos finalmente un cambio, independientemente de quien sea el próximo presidente?

Muchos ya estarán pensando que evidentemente no hay respuesta, o posiblemente hasta carcajadas sueltan porque se hace un chiste, y tienen razón en ambos casos. Es evidente que yo no voy a responder esa pregunta. Pero he aquí lo interesante, y la pequeña historia dice así: Una persona dijo que quería cambiar al mundo, al no poder, quiso cambiar a su país, al no poder, quiso cambiar su estado, al no poder, quiso cambiar su colonia, al no poder, quiso cambiar a su familia, al no poder, lo único que quedaba era cambiarse a sí mismo; esto trajo como consecuencia, que pudo ver cambios en su familia, colonia, estado, país y mundo (si captas el mensaje, actúa).

Pero todavía hay algo más. Muchas personas piensan y creen que su partido político les va a dar lo que siempre han buscado, que los va a sacar de pobres, que va a hacer las cosas más justas, que harán realidad sus ideales y por consecuencia, llegar a estar en un mundo feliz. Ahora permítanme a mí reírme y carcajearme. No digo que no haya personas que ayuden tras la política, pero mientras no se comprenda el verdadero significado de las cosas, el mundo feliz que promueve un partido político, será siempre una verdadera falsedad total.

El punto medular de esto es que el ser humano es extremadamente pobre en su interior, pero verdaderamente tan pobre, que si lo comparamos con un centavo, eso es una riqueza invaluable. Así es, tan sólo un centavo de riqueza interna bastaría para que todo fuese diferente. Ante tal pobreza interna, el único medio de satisfacción externa es el dinero y el poder. En términos sociales, cualquier cambio es inútil sin haber comprendido nuestra propia pobreza interior. No importa cuántas veces se haga un cambio político y/o social, la necesidad de dinero y poder siempre estará disponible para obtener satisfacción personal a costa de los demás.

Desde luego que necesitamos ser conscientes de lo que hagamos el próximo 1 de julio. Es evidente que se necesita respeto a las decisiones del pueblo, es inminente que se requiere de una persona realmente comprometida consigo misma para que pueda comprometerse con todo el pueblo.

Esperemos que los dueños del sistema, aquellos que no quieren dejar su poder, los que no quieren dejar su dinero, esas personas que se venden por unos cuantos ridículos pesos, a esos individuos que no dejan progresar, a aquellos que cada vez marcan negativamente la educación del país, esos que se espantan si se cae el régimen, y a muchos otros que harían esta lista interminable y que evidentemente están en la extrema pobreza interna, afronten su miedo y dejen fluir el llamado real del pueblo.

Y para terminar, reflexionemos sobre la otra pobreza, aquella que nadie se ha atrevido a afrontar. Cada sexenio se habla de disminuirla. Pero la verdad es que llevamos varios sexenios con la misma situación real: la mitad del país es pobre. Como lo comenté en otras entradas, esas fundaciones (que por cierto marchan con dos banderas, la de la ayuda y la de evasión de impuestos) realmente no ayudan en nada. La parte de ayuda es tan ridícula, que no hay un efecto real en disminuir la pobreza. No cuestiono la poca ayuda que hayan dado, que bueno que lo han hecho, pero cuestiono que eso no va a sacar de la pobreza a la mitad del país.

Pero no te esperes a que el cambio llegue de arriba. Como lo dije, si captas el mensaje, actúa. Libérate de tu propia pobreza interna y deja de pensar en el dinero y en el poder como una forma de satisfacción y de sensación.

sábado, 7 de agosto de 2010

Tlatlakouiloa: un uelitiyotl especial

A finales de 1994 hubo una conversación de sobremesa acerca del poder. Me encontraba entre psicólogos, biólogos, pedagogos, economistas e ingenieros. Las preguntas esenciales eran dos: ¿Qué es el poder? y ¿Hasta dónde el poder es poder? Desde luego, dada la diversidad entre el conocimiento de los participantes, la polémica era fuerte, incluso persistía un toque bastante notorio sobre el aspecto político del poder. Esto último a causa de los recientes acontecimientos del Sub Marcos, Salinas, Cárdenas, Colosio, etc.

Según el diccionario, el poder es la facultad o potencia de hacer algo. Desde luego existen muchas variantes sobre esta palabra, según cada una de las áreas. Por ejemplo, el mundo del liderazgo lo define como la capacidad de influir en las personas, mientras que la parte social lo maneja como el reconocimiento de un grupo de individuos sobre ciertas habilidades de una persona para lograr las cosas, que en este último caso, si no hay reconocimiento, no hay poder. Es complicado tener un consenso de lo que realmente es poder, sin embargo todos sobre entendemos de alguna forma de lo que se trata.

Mientras el uelitiyotl puede complicarse, creo que es una relación bidireccional entre al menos dos participantes: el que influye y el que reconoce. Pienso que hablar de manera aislada no se refiere exactamente al uelitiyotl, sino tal vez a otro concepto cercano a lo que es poder. Según mi apreciación, creo que esto contesta la primera pregunta.

No obstante, en toda persona existe una fuerza natural que es mucho más amplia que el poder y que tal vez no todos la puedan expresar con la misma energía; se trata del tlatlakouiloa. Así es, “el carisma es la fuerza divina que se manifiesta en el hombre y en la mujer. El poder sobrenatural que no tenemos que demostrarle a nadie, porque todo el mundo lo ve, incluso los menos sensibles” [*]. Efectivamente, es una capacidad especial de algunas personas para atraer o fascinar. Me parece que el poder llega hasta donde el que reconoce se siente atraído o fascinado por las influencias del otro.

Considero que hablar del poder es muy controversial, aún así he tratado de responder a dos cuestionamientos que yo mismo me he preguntado desde ese entonces. A lo largo de mis diferentes experiencias, me he dado cuenta que el carisma es posiblemente la forma de poder más influyente, aún por arriba de las fuentes que otorgan poder anárquico y/o dictador: sociedad, política y religión.

[*] La bruja de Portobello de Paulo Coelho. Gracias a Ofelia Vázquez.