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jueves, 9 de febrero de 2017

Los días en que no es posible hacer algo

Hay días en que uno dice “no se puede hacer nada”. Y desde luego me pregunto: ¿realmente no es posible hacer alguna actividad? Quizás dirán que hasta dormir es hacer algo… y sí, es una actividad, la cuestión es si uno necesita dormir o es simplemente ocio. Pero, ¿por qué quisiéramos no hacer nada?

No hacer nada es no existir. Así de simple. Sin embargo existimos y podemos hacer alguna actividad. Creo que más bien el no hacer nada es no querer hacer cosas porque aunque seamos conscientes, simplemente ponemos excusas. Aquellas frases como “Sabia virtud de aprovechar el tiempo” y “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” dejan muy en claro que sólo hoy, sólo el día de hoy es suficiente para hacer las cosas. Decidir no hacer nada productivo es muy respetable, sólo no hay que quejarse después de que el tiempo no nos alcanza.

Asociado a nuestro día en que vivimos, asociado a nuestro único momento en que podemos hacer las cosas, asociado a nuestro Hoy y asociado a nuestro presente, la siguiente frase es verdaderamente interesante:

“Sólo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”.

Así que si en algún momento pensamos en que no se puede hacer nada, entonces no es posible existir porque no podemos estar en el ayer ni tampoco estar en el mañana. Y como expresan los Enanitos Verdes:

La muralla es el presente,
¡pasarla es desaparecer!

viernes, 29 de abril de 2011

El último Mimzy

Hace mucho tiempo nuestro planeta se enfermó. La gente se había aislado y hacía la guerra. El planeta temía, agonizaba, pero un gran científico nos quería salvar. Muchas veces lo intentó y sabía que solo podía intentarlo una vez más. Era la última...

Ahora, los extraterrestres andan por todos lados. Se desplazan rápidamente. Su apariencia no es muy amigable que digamos, tienen sistemas muy avanzados, experimentan de todo con los humanos en grandes laboratorios. ¿Qué intención tienen?

El científico que quiere salvar a la humanidad utiliza un complejo sistema de inteligencia con nano-bioelectrónica avanzada, cuyo único objetivo es identificar una molécula de ADN de cualquier ser humano sano. El problema es que en la actualidad no hay personas sanas. No obstante, el último sistema disponible para ello es enviado al pasado con el objetivo de encontrar una molécula de ADN humano totalmente sana.

El tiempo pasa y en los momentos más desesperantes, con tantos experimentos de los humanos para encontrar una cura, como de los extraterrestres experimentando con humanos, finalmente aparece de regreso el complejo sistema con el ADN esperado. Inmediatamente, el científico humano encuentra la cura.

¡Sorpresivamente, los humanos inyectan a los extraterrestres! ¿Por qué? Simple, no son extraterrestres, ¡son humanos con trajes especiales para protegerse de las enfermedades que extinguen a los humanos! Los extraterrestres que experimentaban en sus grandes laboratorios con humanos, eran en realidad humanos sanos, pero sin el ADN requerido, experimentando curas para humanos enfermos.

En la otra cara de la historia, Noah y Emma son dos hermanos pequeños que descubren una caja de juguetes a la orilla de la playa. Cristales, caracoles, piedras y un conejo de peluche es el contenido de dicha caja, pero estos juguetes les permite a estos niños, especialmente a Emma, hacer cosas increíbles, desde escuchar el sonido de los insectos, flotar, desarrollar telepatía y crear campos magnéticos a partir de la piedras que se suspenden en el aire (y consumir todo tipo de energía, principalmente eléctrica). El conejo de peluche contiene el complejo sistema enviado del futuro.

El conejo que estos niños tienen es el último,
enviado del futuro, y se llama Mimzy.

Un planteamiento interesante, donde el concepto de extraterrestre es simplemente un humano enfermo que utiliza un traje especial para mantenerse a salvo.

¿Es posible viajar al pasado? La teoría actual dice que NO. Se ha comprobado que solo es posible viajar al futuro. ¿Viajarías sabiendo que no es posible regresar?

[The last mimzy. New Line Cinema.]

lunes, 21 de febrero de 2011

¿Real o irreal?

1) En cierta ocasión, en mi primer trabajo, una compañera casi me golpea porque en nuestra conversación mencioné la palabra “mente”. Ella, que es psicóloga, no maneja este concepto porque es algo irreal, solo existe el cerebro, el pensamiento y el discernimiento. Sin embargo, en el diccionario se hace referencia a esta palabra como “el potencial intelectual del alma”, “pensamiento y voluntad”, así como “actividad y proceso psíquico” (¡esta última en el contexto de la psicología!).

2) De acuerdo con los eruditos de las neurociencias, el cerebro no distingue entre la realidad que vivimos, lo que soñamos y lo que nos imaginamos. Para el cerebro, cualquiera de estas tres actividades se percibe exactamente de la misma forma, no hay distinción alguna. Al menos, esto lo demuestran los experimentos donde la actividad cerebral se manifiesta exactamente de la misma forma y en las mismas zonas. Por lo tanto, si nuestro cerebro es el encargado de percibir de esta forma las cosas, cerebralmente no sabemos en qué momento “vivimos realmente”. De aquí se desprende entonces que una persona a la que consideramos “deschavetada de la cabeza”, ¿está loca o no?

3) Alguna vez comenté que el tiempo presente es un instante tan insignificativo, que no nos es posible distinguirlo. Nuestro cerebro necesita de un lapso de tiempo para ser conciente de que estamos en el presente. Sin embargo no es así. Considerando que podemos percibir las cosas tan rápido como la velocidad de la luz (en el mejor de los casos), entonces siempre tenemos un tiempo de retrazo de lo que percibimos. Por lo tanto lo que perciben nuestros sentidos es en realidad la percepción de un pasado, la percepción de algo que ya no existe, la percepción de cosas que no son la realidad.

Con base a lo anterior, si la mente no existe, si nuestro cerebro no distingue lo que sucede y nuestra percepción corresponde solamente al pasado… ¡vivimos en un mundo irreal, ficticio!

La existencia verdadera y efectiva que describen las cosas “reales” es solo producto de nuestra maravillosa “mente” para hacernos “concientes” de un efecto de “presente”, aunque en “realidad” es cosa del pasado.

Se dice que nuestra conciencia es:
¡lo único real!

sábado, 5 de junio de 2010

¿Tú qué harías?

Hay una canción de Diego Verdaguer llamada “Usted qué haría” que, indistintamente del éxito que alcanzó, plantea una situación interesante y que muchos quisieran que fuera posible: detener el tiempo, regresar al pasado y corregir todo tipo de errores que se cometieron, esencialmente errores con la pareja y sobre todo la infidelidad.

Alguna vez mencioné que toda decisión tiene como precio el ser, hacer y tener. Nacemos con una serie de cualidades que nos definen y que poco a poco se moldean hasta ser lo que somos. A partir de ello hacemos acciones que reflejan nuestra esencia y finalmente obtenemos como resultado la cosecha de lo que sembramos. No hay otro camino.

Sin embargo, el tiempo es valioso, irrepetible y único. Independientemente de las decisiones tomadas, el tiempo pasa, no cuestiona, es silencioso. Tarde o temprano, se toma conciencia del tiempo. Posiblemente aparezca la frase: “si tan solo pudiera regresar el tiempo” o alguna parecida, pero estoy seguro que al menos el 95% de las personas lo ha pensado. ¿Qué se gana si en realidad el tiempo se pudiera regresar? ABSOLUTAMENTE NADA. Les aseguro que como ya somos lo que somos, haríamos lo mismo. Recuerdo vagamente a principios de los 80 un comercial en la radio que abordaba este tema y terminaba con una frase excelente:

Sabia virtud de aprovechar el tiempo.

Sí, sabia virtud que no solo impacta en el tiempo, impacta en el logro de cada una de las personas, en eso a lo que tanto me refiero con tener. Pero aparece la parte complementaria al problema: muchas personas quisieran tener una vida eterna para lograr cosas y sobre todo una muy especial: no morir. ¿Miedo a la muerte? Si es así, ¿porqué? No lo sé. Indistintamente de la razón, también es una realidad que muchas personas están muertas en vida. Me parece que estar muerto en vida es peor que morir físicamente. Y como dice la canción de Diego: ¿Tú qué harías?

No tengas miedo a la muerte,
ten miedo a la vida sin vivir.

lunes, 22 de febrero de 2010

Correos tlakaualis

Indagando en los miles de correos que se van almacenando a lo largo de muchos años, me encontré con casos curiosos que ya no recordaba.

Desempolvé un correo que escribí hace 4 años y que me lo envié a mí mismo. Realmente ya no me acordaba de ese correo, que lleva por título: “Hoy la vi...”. Aunque estuve tratando de recordar una y otra vez, no pude identificar a la persona que describo, lo cual me obliga a pensar en un simple lapsus memoriae (dado que tampoco garantizo acordarme en el futuro).

En otro correo, aparece la descripción de una plantilla para anteproyectos con la idea de crear nuevas empresas. Lo sobresaliente es que se consideró el riesgo y la mercadotecnia, algo que a veces se deja de lado. ¿En qué momento se quedó abandonado el proyecto que dio origen a la platilla? Creo que la inercia de mis actividades nos llevó a dejar todo en papel.

Descubrí que tengo correos que piden un simple “hola” y que al no contestar en un tiempo razonable se convierten en gritos que solicitan atención inmediata. Esto me llevó a reflexionar que aunque estamos conectados todo el día y todos los días, dejamos pasar cosas que son importantes entre nuestros contactos. Es increíble que hasta electrónicamente abandonamos a nuestros familiares y amigos.

También me encontré con un correo misterioso, de aquellos que la gente escribe de forma peculiar y generan una atmósfera de desconfianza, pero que al ver de quién se trata todo se vuelve totalmente confiable y finalmente causa risa. Lo interesante es que este correo desencadenó un sin número de alegrías y bienestares personales que hasta la fecha mantienen una excelente amistad.

En otro correo apareció una participación que hice en un foro internacional sobre emociones personales, ruptura, realización y temas relacionados. A partir de ese comentario me solicitaron participar activamente. Nunca lo hice. Creo que, tal vez, la razón esencial es que prefiero ayudar a la gente en persona y retroalimentarme de forma inmediata. ¡Esa es una razón de ser!

Estos son solo algunos casos del baúl de los correos olvidados...

lunes, 9 de noviembre de 2009

El pasado es referencia, no residencia

Esta es una frase que me agrada bastante, dice mucho acerca de lo que casi nadie comprende o quiere aceptar. Generalmente vivimos en la residencia del pasado y nos negamos a salir de ella para admirar el gran paisaje de los alrededores (las personas del presente), los grandes bosques (las oportunidades que se nos van a cada instante), el canto de las aves (quienes nos quieren, admiran y dan consejos que nos negamos a escuchar) y el mágico sonido de los grandes ríos (los motivos que nos encausan a nuevas realizaciones).

Lo anterior es mi interpretación personal y coincido en que las experiencias del pasado deberían ser solo eso: experiencias y puntos de referencia para mejorar, no para empeorar o estancarse. Creo que no es necesario decir más.

¡ Libérate de tu tepostik !