Varias han sido las entradas que he escrito acerca del presente y de vivir en el presente. Aunque muchas personas dicen que es claro, en realidad no les ha quedado claro. Aceptar el concepto de vivir en libertad puede ser tan complicado como toda una vida.
Vivir en el presente no es olvidarse del pasado, es liberarse del pasado. Vivir en el presente no es cometer un error y hacer que no pasa nada, es saber asumir las consecuencias de tus actos. Vivir en el presente no significa ser insensible a las cosas que acontecen, es sólo ubicarlas en el lugar correcto. Vivir en el presente no es dejar de planificar una vida, es no proyectar los lastres del pasado hacia tu vida futura y que la sigas arruinando.
Vivir en el presente es crecimiento interno, es paz, es armonía, es conocerse. Vivir en el presente es conocer y permanecer en la libertad y si llegas hasta este punto, es entrar en la armonía del ágape, es proyectarte finalmente hacia la conciencia y la eliminación del ego. Vivir en el presente es el desarrollo humano más grande que puedes hacer pero con tu persona.
Tal vez sigan pensando que no queda claro. Efectivamente, es difícil asimilarlo porque es ir en contra de todas nuestras falsas creencias, pero date la oportunidad y verás que vivir en el presente es felicidad absoluta.
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viernes, 30 de agosto de 2013
sábado, 5 de junio de 2010
¿Tú qué harías?
Hay una canción de Diego Verdaguer llamada “Usted qué haría” que, indistintamente del éxito que alcanzó, plantea una situación interesante y que muchos quisieran que fuera posible: detener el tiempo, regresar al pasado y corregir todo tipo de errores que se cometieron, esencialmente errores con la pareja y sobre todo la infidelidad.
Alguna vez mencioné que toda decisión tiene como precio el ser, hacer y tener. Nacemos con una serie de cualidades que nos definen y que poco a poco se moldean hasta ser lo que somos. A partir de ello hacemos acciones que reflejan nuestra esencia y finalmente obtenemos como resultado la cosecha de lo que sembramos. No hay otro camino.
Sin embargo, el tiempo es valioso, irrepetible y único. Independientemente de las decisiones tomadas, el tiempo pasa, no cuestiona, es silencioso. Tarde o temprano, se toma conciencia del tiempo. Posiblemente aparezca la frase: “si tan solo pudiera regresar el tiempo” o alguna parecida, pero estoy seguro que al menos el 95% de las personas lo ha pensado. ¿Qué se gana si en realidad el tiempo se pudiera regresar? ABSOLUTAMENTE NADA. Les aseguro que como ya somos lo que somos, haríamos lo mismo. Recuerdo vagamente a principios de los 80 un comercial en la radio que abordaba este tema y terminaba con una frase excelente:
Sí, sabia virtud que no solo impacta en el tiempo, impacta en el logro de cada una de las personas, en eso a lo que tanto me refiero con tener. Pero aparece la parte complementaria al problema: muchas personas quisieran tener una vida eterna para lograr cosas y sobre todo una muy especial: no morir. ¿Miedo a la muerte? Si es así, ¿porqué? No lo sé. Indistintamente de la razón, también es una realidad que muchas personas están muertas en vida. Me parece que estar muerto en vida es peor que morir físicamente. Y como dice la canción de Diego: ¿Tú qué harías?
Alguna vez mencioné que toda decisión tiene como precio el ser, hacer y tener. Nacemos con una serie de cualidades que nos definen y que poco a poco se moldean hasta ser lo que somos. A partir de ello hacemos acciones que reflejan nuestra esencia y finalmente obtenemos como resultado la cosecha de lo que sembramos. No hay otro camino.
Sin embargo, el tiempo es valioso, irrepetible y único. Independientemente de las decisiones tomadas, el tiempo pasa, no cuestiona, es silencioso. Tarde o temprano, se toma conciencia del tiempo. Posiblemente aparezca la frase: “si tan solo pudiera regresar el tiempo” o alguna parecida, pero estoy seguro que al menos el 95% de las personas lo ha pensado. ¿Qué se gana si en realidad el tiempo se pudiera regresar? ABSOLUTAMENTE NADA. Les aseguro que como ya somos lo que somos, haríamos lo mismo. Recuerdo vagamente a principios de los 80 un comercial en la radio que abordaba este tema y terminaba con una frase excelente:
Sabia virtud de aprovechar el tiempo.
Sí, sabia virtud que no solo impacta en el tiempo, impacta en el logro de cada una de las personas, en eso a lo que tanto me refiero con tener. Pero aparece la parte complementaria al problema: muchas personas quisieran tener una vida eterna para lograr cosas y sobre todo una muy especial: no morir. ¿Miedo a la muerte? Si es así, ¿porqué? No lo sé. Indistintamente de la razón, también es una realidad que muchas personas están muertas en vida. Me parece que estar muerto en vida es peor que morir físicamente. Y como dice la canción de Diego: ¿Tú qué harías?
No tengas miedo a la muerte,
ten miedo a la vida sin vivir.
ten miedo a la vida sin vivir.
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