lunes, 5 de diciembre de 2011

¡El color de la música!

El reloj avanza pero no importa. Muchas piezas musicales ya olvidadas nuevamente al descubierto. El ritmo latino suena en toda la habitación. Redescubrir los sonidos de la música desprende sensaciones únicas. Timbales, trompetas, instrumentos electrónicos y la voz del artista suena potente y llena de alegría... ¿Cómo definir lo que se escucha? Solo puedo escribir que las versiones "radio latin dance" son excelentes.

Todo invita a bailar, pero la habitación se llena de grandes pensamientos, no son recuerdos añejos, son vivencias tan reales como estar viviendo realmente, así, así de redundante. Sonrisas, sonrisas, sonrisas van y vienen, las manos se mueven llenas de energía describiendo espacios espectaculares. La mente solo dibuja una imagen, una cara bella, una mujer de sonrisa mágica que contagia con solo verla. Sus ojos hermosos y tan transparentes dejan ver y sentir su interior apacible. Percibo que el alrededor se torna de color azul.

"Ohehoheh, ohehohohah, ohehoheh, ohehohohah...
Es que no hay en el cielo estrella que a su lado parezca más bella...
Debería ser delito ese tumbao que me tiene loco y enamorao".

El romper de las olas azules a la orilla de la playa suena en todos los rincones. La libertad es absoluta, el espacio infinito, no existen esquinas, la vida se siente, el corcel aguarda, el sol es brilloso, el cielo es azul...

Y ahora realmente veo que todo es azul.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Competencias

En una carrera se compite, pero quien gana se lo lleva todo, el resto es simplemente nada. Reconocer un segundo o tercer lugar literalmente no es nada. Esos otros lugares no son ganadores.

¿Un estudiante compite? Literalmente sí. El mejor promedio es el que gana, ¿pero gana en todo? Por un lado se reconocen sus habilidades y por otro su capacidad de razonamiento. Pero además influye la cultura, es decir, su educación que adquiere desde casa. Y si agregamos que como individuo, como ser dotado de ciertas capacidades naturales, que no necesariamente todos desarrollan desde que nace, resulta que no todos bajo las mismas condiciones logran lo mismo. El fenómeno es bastante complejo.

El modelo de competencias establece que el estudiante debe saber, saber hacer y saber ser. Además debe haber un aprendizaje significativo, lo que quiere decir que si no se practica, no se aprende. Curiosamente, si no se tiene un profesor que tenga vocación, que conozca el tema, que comprenda los conceptos, que se actualice, que tenga la iniciativa de seguir aprendiendo, y sobre todo que sea consciente de la responsabilidad de estar frente a grupo, el modelo que sea, por bonito que esté, por maravilloso y novedoso que sea, no funciona.

La realidad muy triste es que la gran mayoría de los profesores no cubre el perfil de un docente o de un facilitador. Muy pocos llegan a ese tipo de cualidades. Muy pocos son verdaderos profesores.

Pero veamos algo que causa ruido en las competencias: el ser y el saber ser. El ser y el saber ser no son cuestiones meramente educativas, que desde luego la educación es esencial. El saber ser es una cuestión plural donde la educación es solo la punta del iceberg. La toma de consciencia no es una actividad fácil. Ser consciente es un pilar fundamental en el saber ser. Los profesores que despiertan consciencia son raros.

Como dice Osho, en toda educación debe haber dos pilares: el conocimiento y la consciencia. Si por el conocimiento nos ocupamos con modelos educativos, ¿dónde queda la otra parte esencial del ser? El estudiante debe desprogramarse del condicionamiento de nacimiento. Mientras eso no se logre, de nada sirve un modelo educativo como las competencias. No digo que no sea bueno, digo que quienes estamos al frente no tenemos el 100% de recursos que pide un modelo como tal. Al contrario, se toma como pretexto para generar instantáneamente zonas de confort, donde el estudiante lo hace todo, donde el estudiante se hace responsable de todo, donde el estudiante es el que debe de aprender… Así, el profesor se queda como un ente de adorno en cada aula que pisa.

Quiero terminar con un detalle adicional. Sonará raro, pero es así: a la gente no se le motiva, solo el individuo es automotivable. Así, lo único que podemos hacer es ofrecer argumentos que despierten esa automotivación en cada individuo, ya que cada individuo es libre de tomar o no dicho argumento y sentirse como más le plazca, desde triste hasta contento.

Mientras uno sea consciente, se podrá concientizar. Mientras uno esté comprometido, habrá efectividad con cualquier modelo. Mientras uno siga siendo conductista, no habrá constructivismo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

La Teoría M

¿Cómo explicar que vivimos en un universo de 11 dimensiones? Es fácil: percibimos 4 dimensiones, 3 de espacio y 1 de tiempo. Las otras 6 se encuentran enrolladas. ¡Fácil!, ¡Fácil!, ¡Fácil!

Veamos, Calabi y Yau explicaron que hay espacios que las contienen. Para imaginarse cómo es esto, basta con pensar en un cable de luz con grosor de una pulgada, visto desde unos 50 metros. Solo vemos que es una línea, pero si nos aproximamos, nos daremos cuenta que es algo que tiene volumen y si vemos los detalles de cerca, veremos que el cable es un conjunto de cables enrollados, trenzados para ser exactos. Estos detalles desde lejos no se ven, incluso desde unos 500 metros posiblemente ya no veamos el cable. Así se encuentra esas otras 6 dimensiones. Vivimos rodeados de ellas y no las vemos por lo diminutas que son. Los efectos de pasar por esas dimensiones no las percibimos, pero vivimos en ellas. ¡Fácil!

La teoría de cuerdas explica las 11 dimensiones y más. Algunos enfoques dicen que son más de 20 dimensiones. Bueno, dejémoslo en 11. Así, aparece la Teoría M que unifica estas diferentes perspectivas. ¡Fácil!

Pueden ver la entrada El Universo Elegante, una referencia al alcance de todos. ¡Fácil!

Tekipanoa y tekipanoa…

Una semana trabajosa, actividades laborales por doquier, negociaciones de última hora para recuperar tiempo de donde sea posible, compromisos cumplidos y por cumplirse, exámenes y más exámenes, cuestiones administrativas, actividades personales, planeación de vacaciones, papeleo de todo tipo, búsqueda de información entre un enorme concentrado de datos y documentos, atención a alumnos y tesistas, algunas desveladas, … y la dedicación de unos minutos a este blog son solo algunas cosas por mencionar de entre miles que no hace falta decir.

El tekipanoa es una actividad diaria. Pero lo que siempre he dicho es que mientras uno se sienta a gusto, todo es factible. A tres semanas de salir de vacaciones, y con el riesgo de llevarse trabajo a casa, el tiempo se hace eterno. Bueno, el tiempo es eterno mientras el universo se lo permita. Pero para nosotros parece que todo se tarda más. El dicho de aquel personaje Kalimán: “Paciencia y serenidad mi querido Solín”, es algo que uno debe aplicar en la vida diaria y a cada instante.

Si uno no tiene paciencia, todo es insoportable. Si uno no tiene serenidad, podemos generarnos conflictos innecesarios. El tekipanoa no es lo único que requiere de la filosofía de Kalimán. Toda la vida la requiere. Así, cuando lleguen las vacaciones, todo será relajamiento bien merecido.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

HAS versus HAZ versus AS

Estoy totalmente seguro que casi a todos nos cuesta trabajo escribir bien, y para ello basta con decir que mucha gente confunde la palabra HAS con HAZ y viceversa. Hasta hace poco yo mismo tuve la curiosidad de ver en forma precisa las diferencias.

En mi caso, siempre he escrito HAS, pero evidentemente he cometido errores porque no todo es así. El punto es muy simple. Se trata de dos verbos diferentes, uno es HABER que funciona como auxiliar para los tiempos compuestos, y el otro es HACER. Cuando nos referimos al auxiliar se escribe HAS y cuando damos una orden para hacer algo es HAZ.

Y no es que quiera complicar las cosas pero sólo recuerden algo adicional: HAZ también es un conjunto de partículas luminosas, es decir, un haz de luz. Y de pilón no olviden tampoco que tenemos AS, que en este caso se refiere a una carta de naipes o a alguien destacable. Abajo les dejo un ejemplo de cada caso.

¡Has descubierto el secreto!
¡Haz tu tarea!
¡El haz lastima mi vista!
¡El as bajo la manga!
¡Los ases de las matemáticas!

La clase de matemáticas

El fin de semana fui a visitar mi sobrino, fue su cumpleaños. Después de las correspondientes felicitaciones y tras conversar brevemente, mi sobrino me dijo que le ayudara a unas cuestiones de matemáticas. Evidentemente le dije que sí y… ¡Oh sorpresa! Se trataba de la división de polinomios, temática que yo en la secundaria nunca le entendí, de hecho pasé de noche y dije nunca más volveré a saber de esto (sí, cómo no).

Evidentemente tuve que decirle a mi sobrino que me mostrara en dónde había empezado el tema para “ver” cómo le iba a hacer para explicarle. Mi sobrino en uno de esos momentos me dijo: “No le entiendes, verdad tío…”. ¡Y la presión aumentó!

Afortunadamente, tras un par de minutos pude ver un ejemplo muy básico y alcancé a ver cómo lo resolvió. Después de ver otro ejemplo, me di cuenta lo sencillo que es hacer una división de polinomios. Una vez dominado el esquema, le expliqué todo lo necesario y al final, mi sobrino pudo hacer sus propios ejercicios.

Como dice el dicho: “lo que no has de querer cerca lo has de tener” aplica muy frecuentemente. Después de algunos milenios de haber salido de la secundaria, el haber aprendido la división de polinomios ha sido muy satisfactorio. Evidentemente el álgebra es la esencia.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La consciencia tras el kualanilistli

El cambio de un estado relajado a un estado enojado puede ocurrir en un instante tan insignificante que no nos damos cuenta que nos hemos transformado y, probablemente, esta transformación puede suceder desde el equivalente a una oveja, hasta lo grotesco de un monstruo indescriptible. No obstante si por alguna razón se ha llevado la práctica de estar consciente uno mismo, se facilitarán las cosas para hacer lo que es correcto y congruente.

En este mega puente en honor a Mictlán tuve la oportunidad y el lujo de ser consciente de un enojo. Sí. Por primera vez en mi vida pude darme cuenta que mi enojo fue por mí mismo. Nada de lo que pudo pasar a mi alrededor generó enojo. El enojo simplemente surge de mi propia percepción de las cosas. Así, tras percibir que solo yo supe el motivo y que ese mismo motivo dependía de mí y de nadie más, la solución estaba en mis manos.

Aunque es inevitable mostrar el enojo, no obstante no es lo mismo verse enojado e internamente liberando todo, que estar enojado arremetiendo en contra de todos. Parte de la solución es decir la verdad. No se vale decir que “no pasa nada” y estar con semejante enojo que es más evidente que nuestra presencia.

Por primera vez el kualanilistli pude canalizarlo a una solución real sin afectar a los seres queridos. He aquí algo de lo que hace algunos años aprendí tras lo que se conoce como Causa-Efecto: la forma de cómo hacer que algo negativo se convierta en algo positivo. No obstante, solo hace unos días pude aplicarlo en forma correcta. Ser consciente ayuda… ¡y mucho!

¡Si te lo propones, el cambio es posible!

Un poco de neblina

Caminando… un poco de frío… todo tolerable… Mis ojos repentinamente notan que casi nada se ve. Así es, la neblina ha bajado y se ha apoderado de la zona. La sensación de estar entre la neblina es grata. Así, el encanto de la próxima estación del año se deja sentir repentinamente, mandando un aviso que ya pronto habrán celebraciones.

Nunca me imaginé que tuviese una atracción particular por la neblina. Si la neblina baja de manera considerable, prácticamente necesito caminar entre ella. Son sensaciones muy especiales que se perciben. Al mismo tiempo, la dificultad de la visión por la concentración de gotas en el medio ambiente y que a su vez dicha concentración es poco espesa y baja, es indicativo de que hay que descansar.

domingo, 23 de octubre de 2011

La tlatemolistli de quiénes somos y la fuga cósmica

Carl Sagan nos dice que la naturaleza da la vida en la Tierra y la búsqueda de la vida en otros lugares son dos cosas de la misma pregunta: La búsqueda de quiénes somos.

El estudio de una única instancia de vida extraterrestre, no importa cuál humilde sea, dice que un microbio estará muy bien porque creará una colonia y nos mostrará qué más es posible. Hemos escuchado hasta ahora la voz de la vida en un solo mundo pero por primera vez hemos comenzado una búsqueda científica seria para la fuga cósmica.

Hay dos formas de mirar las estrellas,
como en realidad son y cómo desearíamos que fueran.

Yo completo la idea. Hay dos formas de ver a las personas, como en realidad son y cómo desearíamos que fueran. Hay dos formas de ver la vida, como en realidad es y cómo nos gustaría que fuera. Hay dos formas de verse a uno mismo, como en realidad uno es y cómo a uno le gustaría que uno mismo fuera.

Hay dos formas para todo:
la realidad y la ficción.

jueves, 20 de octubre de 2011

El problema no es lo que se dice, sino cómo se dice

Érase una vez en el siglo XX, en la crisis de los E. U. cuando la gente se suicidaba porque perdió toda su fortuna económica de la noche a la mañana, y entre mil cosas, el desempleo se adueñó de la situación. Nadie era contratado. Así, una persona llegó a ofrecer su conocimiento argumentando que sabía cómo optimizar los procesos de la industria. El resultado es que lo contrataron inmediatamente, aún con todo y crisis.

Érase alguna otra vez en el siglo XXI, una persona que quiso que la reconocieran. Tocó mil puertas diciendo que era el bueno, el efectivo, el conocedor y el experto. Pero cada puerta que tocó, se le cerró. Recurrió a mil formas de decirlo, pero nuevamente no hubo respuesta. Insistió de forma personal… pero no tuvo éxito.

Érase una vez más, en cualquier siglo de la sociedad moderna, una persona que sabía lo que quería, no era experta, ni tampoco fatua. Solo hizo lo que era necesario y siempre habló con aquella virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Alcanzó grandes logros y sin proponérselo tuvo reconocimiento más allá de su espacio laboral y de su país.

Moraleja
Aprende a expresar las cosas con claridad, de la forma correcta,
mediante los conductos adecuados, con las palabras adecuadas;
así lograrás lo que quieres y te evitarás muchos problemas.