Año con año, sexenio con sexenio, cualquier nuevo gobierno en México ha mencionado sus grandes planes de batalla contra la pobreza. La famosa cifra de que en nuestro país tenemos la mitad de la población en la pobreza extrema realmente sigue siendo la misma aún y con todos los “esfuerzos” que se anuncian. Pero creo que sólo es eso, se anuncian.
En estos días, me tocó ver un anuncio en Telerisa, perdón, Televisa, donde se menciona la batalla contra los 7.5 millones de pobres en México. Hay dos opciones para esta cifra: 1) es una cifra real, siempre y cuando se refiera exclusivamente a los que no están en la extrema pobreza, que serían algo así como 50 millones de personas o, 2) se les perdió un cero y trataron de evitar la cifra real de todos lo que están en el concepto de pobreza. Pero, veamos, dejen tomo aire, es que esta cifra de unos cuantos pobres me da tanta risa… Digo, si esto fuese cierto México tendría otro tipo necesidades y nuestro panorama sería diferente. Por favor, si yo me burlo de esto, la burla de ese comercial es exorbitantemente millones de veces más grande.
Y así se escribe y se anuncia un comercial más que como siempre, se trata de tapar el sol con un dedo. La realidad es que seguimos con gobiernos que les importa mantener sólo el neoliberalismo para su propio beneficio familiar de los que están en el poder. ¿O acaso estoy mal y veo un México a mi conveniencia?
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miércoles, 10 de julio de 2013
domingo, 26 de junio de 2011
Empobreciendo a los que menos tienen
Hace unos meses los medios publicitarios anunciaban un comercial que tenía una frase similar a ésta: “Te prestamos 9 mil pesos y si pagas puntualmente te ahorras 8 mil”.
Aparentemente no hay nada raro en esto pero poniendo atención resulta que: ¡si no pago puntualmente significa que tendré que pagar al menos 17 mil pesos!
Déjenme decirlo, pero es realmente una verdadera grosería hacer esto y explotar el poco tipo de recursos que tiene la gente para que termine pagando el doble o más de lo que le prestan.
Es increíble cómo se desarrollan las estrategias para amolar a los que menos tienen, ya que este tipo de “oportunidades” desde luego que no está dirigida a la gente que tiene dinero para comprar, está dirigida a aquellas personas que desafortunadamente no tienen liquidez y que a costa de otro tipo de liquidez les roben, literalmente hablando.
Yo me pregunto: ¿acaso no hay una forma de controlar a este tipo de robo y/o estafa “legal”? Evidentemente unos dirían que sí, pero ¿los involucrados serán capaces de perder los beneficios ante jugoso negocio? Otros dirían que no, pero ¿hasta dónde se va a seguir permitiendo esto?
Evidentemente, esto es una muestra del neoliberalismo que tenemos y que repercute hasta lo más mínimo, hasta lo micro, y creo que hasta lo nano de la economía.
Y este es solo un ejemplo de los múltiples que existen en nuestro país sobre cómo quitar dinero a la gente que menos tiene, sobre cómo ofender a un pueblo que necesita otro tipo de modos de subsistir sin que tengan que pagar al menos el doble de lo que les prestan. Ya se imaginarán si esto lo hacen los negocios dirigidos a la gente de bajos recursos, ¿qué pasa si indagamos un poco en los grandes “empresaurios” de los bancos y otros más?
Aparentemente no hay nada raro en esto pero poniendo atención resulta que: ¡si no pago puntualmente significa que tendré que pagar al menos 17 mil pesos!
Déjenme decirlo, pero es realmente una verdadera grosería hacer esto y explotar el poco tipo de recursos que tiene la gente para que termine pagando el doble o más de lo que le prestan.
Es increíble cómo se desarrollan las estrategias para amolar a los que menos tienen, ya que este tipo de “oportunidades” desde luego que no está dirigida a la gente que tiene dinero para comprar, está dirigida a aquellas personas que desafortunadamente no tienen liquidez y que a costa de otro tipo de liquidez les roben, literalmente hablando.
Yo me pregunto: ¿acaso no hay una forma de controlar a este tipo de robo y/o estafa “legal”? Evidentemente unos dirían que sí, pero ¿los involucrados serán capaces de perder los beneficios ante jugoso negocio? Otros dirían que no, pero ¿hasta dónde se va a seguir permitiendo esto?
Evidentemente, esto es una muestra del neoliberalismo que tenemos y que repercute hasta lo más mínimo, hasta lo micro, y creo que hasta lo nano de la economía.
Y este es solo un ejemplo de los múltiples que existen en nuestro país sobre cómo quitar dinero a la gente que menos tiene, sobre cómo ofender a un pueblo que necesita otro tipo de modos de subsistir sin que tengan que pagar al menos el doble de lo que les prestan. Ya se imaginarán si esto lo hacen los negocios dirigidos a la gente de bajos recursos, ¿qué pasa si indagamos un poco en los grandes “empresaurios” de los bancos y otros más?
Lo sabemos, la ley está diseñada para el beneficio del rico.
¡Gracias gobierno querido, por quitarnos lo poco que tenemos!
jueves, 20 de enero de 2011
La muerte cerebral del Canal 11
La cultura, la conciencia social y en esencia la técnica, ciencia y la tecnología, son algunos de los principales pilares que conforman la ideología del Canal 11. Por estatutos está plasmado y a lo largo de muchos años, el Canal 11 ha aportado excelentes programas y documentales que respaldan esta ideología.
La primera transmisión, una clase de matemáticas, y cuya señal era difícil captarla a unas cuantas cuadras alrededor del Canal 11, son solo algunas cosas interesantes y curiosas de los inicios. Grandes directores de este prestigiado canal supieron poner en alto el lema de mi alma mater: “La técnica la servicio de la Patria”.
Pero resulta (¡ya empezamos con los peros!) que las recientes políticas de nuestro “sabio” presidente y de sus secuaces, han hecho del Canal 11 uno más en el montón con programas que no siguen la esencia. Incluso, tras la bandera de “Canal 11 para todo México”, salieron algunos enjuagues donde se sabe hay intermediarios manipuladores de las transmisiones y desvíos de recursos.
También, como tal vez muchos ya se dieron cuenta, el canal ya no dice “El canal del Instituto Politécnico Nacional”, ahora es simplemente “TV México”. La programación está prácticamente diluida al mínimo en lo que respecta a técnica, ciencia y tecnología. Se transmiten series, algunas mexicanas (que indistintamente de la alta calidad que puedan tener), es una forma de ideología gringa y hay que atraer al público a costa de lo que sea en lugar de fomentar el interés por la técnica. “Aquí nos tocó vivir”, tal vez el último programa en México que despierta la conciencia social, sobrevive de milagro.
¿Cuántos programas tiene el Canal 11 donde se transmitan los avances científicos que tenemos? Ninguno. Solo se da la nota al estilo de los noticieros amarillistas. In vitro, por ejemplo, es bueno, pero no cubre la esencia que marcan los estatutos del canal.
Muchos se han preguntado porqué no utilizar mejor el canal 22 para este tipo de propósitos. Sencillo, el 22 es cultural, y por cultura, no nos interesa. Así, el 11 había sido la mancha negra para la política mexicana por seguir lanzando chispazos sociales, técnicos, científicos y tecnológicos. Evidentemente había que quitarla.
Desde luego el Canal 11 nunca se va a morir, pero con estas manipulaciones en pro de unos cuantos y en perjuicio de México, el cerebro televisivo del 11 se ha aniquilado. Así es, el Canal 11 tuvo una muerte cerebral. No creo que se trate de un coma, donde tal vez después de varios años pueda despertar. Mientras existan personas como nuestros últimos presidentes que siguen llevando al extremo el neoliberalismo, el Canal 11 será siempre un ente sin cerebro, como el resto de los canales. Aquella frase de que “la televisión es una caja idiotizante”, creo que finalmente es 100% verdad.
La primera transmisión, una clase de matemáticas, y cuya señal era difícil captarla a unas cuantas cuadras alrededor del Canal 11, son solo algunas cosas interesantes y curiosas de los inicios. Grandes directores de este prestigiado canal supieron poner en alto el lema de mi alma mater: “La técnica la servicio de la Patria”.
Pero resulta (¡ya empezamos con los peros!) que las recientes políticas de nuestro “sabio” presidente y de sus secuaces, han hecho del Canal 11 uno más en el montón con programas que no siguen la esencia. Incluso, tras la bandera de “Canal 11 para todo México”, salieron algunos enjuagues donde se sabe hay intermediarios manipuladores de las transmisiones y desvíos de recursos.
También, como tal vez muchos ya se dieron cuenta, el canal ya no dice “El canal del Instituto Politécnico Nacional”, ahora es simplemente “TV México”. La programación está prácticamente diluida al mínimo en lo que respecta a técnica, ciencia y tecnología. Se transmiten series, algunas mexicanas (que indistintamente de la alta calidad que puedan tener), es una forma de ideología gringa y hay que atraer al público a costa de lo que sea en lugar de fomentar el interés por la técnica. “Aquí nos tocó vivir”, tal vez el último programa en México que despierta la conciencia social, sobrevive de milagro.
¿Cuántos programas tiene el Canal 11 donde se transmitan los avances científicos que tenemos? Ninguno. Solo se da la nota al estilo de los noticieros amarillistas. In vitro, por ejemplo, es bueno, pero no cubre la esencia que marcan los estatutos del canal.
Muchos se han preguntado porqué no utilizar mejor el canal 22 para este tipo de propósitos. Sencillo, el 22 es cultural, y por cultura, no nos interesa. Así, el 11 había sido la mancha negra para la política mexicana por seguir lanzando chispazos sociales, técnicos, científicos y tecnológicos. Evidentemente había que quitarla.
Desde luego el Canal 11 nunca se va a morir, pero con estas manipulaciones en pro de unos cuantos y en perjuicio de México, el cerebro televisivo del 11 se ha aniquilado. Así es, el Canal 11 tuvo una muerte cerebral. No creo que se trate de un coma, donde tal vez después de varios años pueda despertar. Mientras existan personas como nuestros últimos presidentes que siguen llevando al extremo el neoliberalismo, el Canal 11 será siempre un ente sin cerebro, como el resto de los canales. Aquella frase de que “la televisión es una caja idiotizante”, creo que finalmente es 100% verdad.
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